
Roatán, Islas de la Bahía, Honduras – Las paradisiacas playas de West Bay, uno de los destinos turísticos más emblemáticos de Honduras, han recuperado gradualmente su atractivo tras el retiro masivo de sargazo que obligó a cerrar temporalmente la zona en días recientes.
La acumulación de algas marinas había invadido cerca de un kilómetro de costa, dificultando el acceso al mar y afectando la experiencia de turistas nacionales y extranjeros.
Las jornadas de limpieza consistieron en esfuerzos coordinados entre autoridades locales, personal hotelero y maquinaria pesada, con el objetivo de retirar rápidamente el sargazo acumulado y permitir el retorno de visitantes a las aguas turquesas y la arena blanca que caracterizan a este balneario.
Impacto turístico y reactivación económica
El fenómeno natural del sargazo, que en su descomposición genera un olor fuerte y puede afectar la estética de las playas, había generado preocupación entre operadores turísticos y residentes de Roatán, al encontrarse a pocos días de las temporadas altas de afluencia de visitantes.
Con la limpieza progresiva de West Bay, hoteles, restaurantes y negocios locales comenzaron a recibir nuevamente turistas, lo que representa un alivio para la economía local, dependiente en gran medida del turismo.
Empresarios del sector destacaron que la pronta acción fue clave para minimizar el impacto económico y recuperar la confianza de quienes planifican sus viajes.
Detección y manejo del fenómeno
Especialistas y autoridades ambientales han recordado que la llegada de sargazo es un fenómeno natural común en el Caribe, aunque en los últimos años ha mostrado patrones más intensos debido a factores ambientales y climáticos.
Aunque esta macroalga cumple funciones ecológicas importantes en mar abierto, su acumulación masiva en la costa puede limitar actividades turísticas si no se gestiona de forma oportuna. Lr el entorno ambiental.



