
Tegucigalpa, Honduras.– Un joven fuera acribillado a balazos en las últimas horas frente a un bar ubicado en la colonia Castaños Sur, en el municipio del Distrito Central, a inmediaciones del bulevar Morazán.
La víctima fue identificada como Brian Ramírez, de 28 años, quien, según información preliminar, se disponía a ingresar a un reconocido establecimiento nocturno cuando fue interceptado por sujetos fuertemente armados, quienes vestían indumentaria similar a la policial y cubrían sus rostros con pasamontañas.
Fingieron un operativo
De acuerdo con los reportes, los atacantes simularon un operativo de seguridad, detuvieron a la víctima, la registraron y le realizaron múltiples preguntas, generando confusión entre las personas que se encontraban en la zona.
Minutos después, y sin mediar mayor explicación, los sujetos abrieron fuego contra el joven, disparándole en reiteradas ocasiones hasta dejarlo sin vida en el lugar. El cuerpo de Ramírez quedó tendido frente al bar, provocando pánico entre testigos y clientes del sector.
Más de 20 disparos y robo del celular
Agentes de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) confirmaron que en la escena del crimen se contabilizaron al menos 27 casquillos de bala, lo que evidencia la violencia con la que se ejecutó el ataque.
Tras cometer el asesinato, los responsables robaron el teléfono celular de la víctima y huyeron rápidamente del sitio. De forma macabra, incluso respondieron una llamada entrante y le indicaron a un amigo de Brian que “allá te lo dejamos tirado”, según relataron fuentes cercanas al caso.



