
Tegucigalpa — La representante de la organización 100 Mujeres Más, María Angélica Milla, denunció que la violencia de género sigue siendo uno de los desafíos más críticos y desatendidos en Honduras. Milla advirtió que la debilidad de las instituciones y los alarmantes niveles de impunidad impiden frenar este flagelo que afecta a más de la mitad de la población.
El ciclo de la impunidad en tres etapas
Según la experta, el sistema de justicia falla sistemáticamente en tres momentos fundamentales, lo que provoca que el 95 % de los casos de violencia contra las mujeres no reciban castigo:
- Denuncia: Los mecanismos para que la mujer denuncie están debilitados.
- Investigación: Falta de capacidad técnica y recursos para dar seguimiento a los delitos.
- Judicialización: Los procesos se estancan en los tribunales, perpetuando el ciclo de violencia sin importar quién esté en el poder.

Exigencias al Estado y al presidente Asfura
Ante esta crisis, la organización y otras defensoras de derechos humanos presentaron una serie de demandas urgentes para el actual gobierno:
- Fortalecimiento judicial: Asignar mayores presupuestos, nombrar más jueces y fiscales especializados, y crear tribunales específicos para delitos contra la mujer.
- Liderazgo en la Secretaría de la Mujer: Se pidió al presidente Nasry Asfura nombrar a una persona idónea y con visión integral al frente de esta institución.
- Políticas públicas reales: Milla cuestionó la falta de un liderazgo efectivo que convierta las intenciones en resultados tangibles para la protección de las hondureñas.

Un problema de nación
Milla lamentó que, históricamente, los gobiernos no han priorizado este tema en sus agendas. Subrayó que, dado que las mujeres representan más del 50 % de la población hondureña, el país no logrará avances reales en su desarrollo mientras no existan políticas claras ni un acceso efectivo a la justicia para ellas.



