
Luisiana, Estados Unidos – El hondureño Olvin Javier Velásquez Maldonado se declaró culpable ante la Corte del Distrito Este de Luisiana, Estados Unidos, por su participación en una masiva red de tráfico de personas y cocaína, según revelan documentos judiciales del caso.
Las investigaciones federales establecen que Velásquez Maldonado conspiró en febrero de 2022 con al menos seis personas para trasladar ilegalmente a más de 20 ciudadanos hondureños, junto con un cargamento de 24 kilogramos de cocaína, utilizando una ruta marítima clandestina entre Honduras y territorio estadounidense.
De acuerdo con el expediente, el trayecto inició en Utila, municipio del departamento de Islas de la Bahía, desde donde el grupo zarpó rumbo a Cocodrie, Luisiana, a bordo de una embarcación propiedad de su socio Carl Alison, quien también figura en la investigación.
Interceptación y evidencia clave
La operación criminal fue frustrada cuando la Guardia Costera de Estados Unidos interceptó la embarcación frente a las costas de Luisiana, tras detectar movimientos sospechosos en aguas territoriales estadounidenses.
Durante la inspección del barco, las autoridades hallaron paquetes de cocaína cuidadosamente ocultos, así como a los migrantes que eran transportados de manera ilegal.
Posteriormente, los análisis forenses
confirmaron la presencia de huellas dactilares de Olvin Javier Velásquez Maldonado en varios de los paquetes de droga, evidencia considerada determinante por la Fiscalía.
Este hallazgo vinculó de forma directa al hondureño con el cargamento ilícito y fortaleció el caso presentado ante la corte federal.
Red criminal y cargos federales
Según los fiscales, la estructura operaba como una red transnacional, dedicada tanto al tráfico de personas como al trasiego de drogas, aprovechando rutas marítimas del Caribe para evadir controles migratorios y antidrogas.
Velásquez Maldonado enfrentaba múltiples cargos federales, incluyendo conspiración para tráfico de personas, conspiración para distribuir cocaína y posesión de drogas con intención de distribución, delitos que conllevan penas severas de prisión bajo la legislación estadounidense.



