
San Pedro Sula.- En un avance histórico para la medicina en Honduras, se ha creado el primer protocolo nacional para tratar infartos cerebrales. Esta iniciativa, impulsada desde el Hospital Mario Catarino Rivas, tiene como objetivo estandarizar la atención médica y reducir drásticamente las tasas de mortalidad y discapacidad causadas por los ataques cerebrovasculares (ACV) en el país.
Mejora en la respuesta y atención hospitalaria
La nueva guía médica busca optimizar cada minuto desde que el paciente presenta los primeros síntomas hasta que recibe tratamiento especializado. Según el doctor Javier Lagos Servellón, neurólogo intervencionista y uno de los promotores del proyecto, el protocolo establece:
- Detección temprana: Instrucciones claras para que el personal de salud y la población identifiquen rápidamente un infarto cerebral.
- Atención inmediata: Coordinación directa con el sistema de emergencias 911 para priorizar el traslado de estos pacientes.
- Tratamientos especializados: Implementación de procedimientos como la trombólisis y la trombectomía mecánica en hospitales públicos seleccionados.
La importancia de reconocer los síntomas a tiempo
El protocolo enfatiza que el tiempo es un factor crítico, ya que cada minuto sin irrigación sanguínea en el cerebro resulta en la pérdida de millones de neuronas. Se insta a la población a buscar ayuda médica inmediata si se presentan señales como:
- Debilidad repentina en un lado de la cara o el cuerpo.
- Dificultad para hablar o comprender palabras.
- Pérdida súbita de la visión o equilibrio.
Reconocer estos signos oportunamente puede marcar la diferencia entre una recuperación exitosa, una discapacidad permanente o el fallecimiento del paciente.
Un modelo replicable en la red de salud pública
Aunque el proyecto nace en el Hospital Mario Rivas de San Pedro Sula, el objetivo es que este protocolo se aplique de manera uniforme en toda la red hospitalaria nacional. Con la reciente declaración de emergencia en el sistema de salud, la implementación de estas guías se vuelve prioritaria para modernizar la atención y garantizar que los hondureños tengan acceso a tratamientos que antes solo estaban disponibles en el sector privado.



