
Tegucigalpa.- En un ambiente de profunda espiritualidad y fervor, miles de fieles católicos procedentes de todos los rincones de Honduras se han congregado en la capital para honrar a la Virgen de Suyapa. En el marco de su 279 aniversario de hallazgo, la Basílica Menor y la Ermita se han convertido en el epicentro de una de las manifestaciones religiosas más grandes de Centroamérica, demostrando que la fe en la “Morenita” sigue más viva que nunca.

Peregrinación y sacrificio por amor a la Patrona
Desde tempranas horas, los alrededores del santuario lucieron abarrotados de peregrinos que, cargados de esperanza y gratitud, llegaron para cumplir promesas o elevar plegarias.
- Historias de fe: Familias enteras, ancianos y jóvenes han viajado durante días, muchos de ellos durmiendo en los campamentos habilitados, para tener unos segundos frente a la diminuta imagen de cedro.
- Ofrendas y cánticos: El ambiente ha estado marcado por el aroma a incienso, la luz de miles de velas encendidas y los cánticos de los coros parroquiales que resuenan en cada rincón del complejo religioso.
- Ambiente de paz: A pesar de la masiva afluencia, la jornada se ha desarrollado en un clima de orden y respeto, bajo la vigilancia de cuerpos de socorro y seguridad.
Mensaje de unidad y esperanza para Honduras
Durante las homilías celebradas este día, las autoridades eclesiásticas han hecho un llamado a la reconciliación nacional y a la protección de los más vulnerables. Los sacerdotes destacaron que la Virgen de Suyapa es un símbolo que une a todos los hondureños, sin distinción de clases sociales o posturas políticas, invitando a la población a imitar su humildad y servicio. La festividad no solo es un evento religioso, sino un recordatorio de la identidad cultural y la resiliencia del pueblo católico hondureño ante las adversidades.

Impacto social y comunitario de la alborada
La tradicional Alborada a la Virgen, celebrada en la víspera, fue el preámbulo perfecto para el día principal. Artistas nacionales y grupos de danza se unieron al tributo, ofreciendo su talento como una ofrenda más. Además, la presencia de voluntarios y organizaciones que brindan alimento y asistencia médica a los peregrinos ha resaltado el espíritu solidario que caracteriza esta celebración. La festividad de la Virgen de Suyapa continúa consolidándose como el evento que paraliza positivamente al país, uniendo a la nación en un solo corazón bajo el manto de su patrona.



