
Honduras – Este fin de semana, ocho países de América Latina y el Caribe expresaron su rechazo al decreto que desconoce la declaratoria oficial del Consejo Nacional Electoral (CNE), al considerar que pone en riesgo la institucionalidad democrática del país.
Las naciones firmantes Argentina, Bolivia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Paraguay, Perú y República Dominicana emitieron un pronunciamiento conjunto en el que cuestionan cualquier intento de desconocer la autoridad del órgano electoral y advierten sobre el impacto que estas acciones tienen en la estabilidad democrática hondureña.
El comunicado también condena los hechos de violencia política registrados en los últimos días, en especial el ataque ocurrido el jueves contra miembros de la oposición, durante el cual la diputada Gladys Aurora López resultó herida tras la detonación de un artefacto explosivo.
Los Estados firmantes calificaron este hecho como inaceptable y contrario a los principios democráticos.
Condena a la violencia y respaldo al voto popular
En el documento, los países expresan su repudio absoluto a todo acto de violencia política, señalando que este tipo de acciones buscan alterar o deslegitimar la voluntad expresada por el pueblo hondureño en las urnas.
Asimismo, reafirmaron su reconocimiento a la proclamación oficial emitida por el CNE, autoridad competente en materia electoral, que declaró a Nasry Asfura como presidente electo de Honduras tras la conclusión del proceso electoral.
Los Estados recordaron que las elecciones hondureñas contaron con la presencia de misiones de observación internacional, las cuales validaron el proceso y confirmaron que los comicios se desarrollaron conforme a los estándares democráticos, reflejando la decisión libre de millones de ciudadanos.
Llamado a respetar la transición democrática
Finalmente, las naciones firmantes exhortaron a todas las fuerzas políticas hondureñas a respetar el orden constitucional, garantizar una transición pacífica y privilegiar el diálogo como mecanismo para resolver las diferencias.
“Confiamos en que el pueblo hondureño sabrá defender los valores de la libertad, la democracia y el respeto a la voluntad popular”, señala el pronunciamiento, en un claro mensaje de respaldo al proceso electoral y a la estabilidad democrática del país.
El posicionamiento internacional se suma a una creciente presión para que las instituciones hondureñas actúen dentro del marco legal y constitucional, en un momento clave para el futuro político de Honduras.



