
San Pedro Sula, Cortés. – El Hospital Mario Catarino Rivas reportó el ingreso de al menos siete personas lesionadas por la manipulación de pólvora durante las celebraciones de Nochevieja, en un hecho que vuelve a encender las alertas sobre los riesgos del uso de explosivos artesanales durante las festividades de fin de año en Honduras.
Entre los pacientes atendidos en el principal centro asistencial del norte del país se encuentra un menor de seis años, quien sufrió lesiones severas en una de sus manos tras la explosión de un mortero.
El niño forma parte de los tres pacientes pediátricos ingresados, mientras que los otros cuatro afectados son adultos, según confirmaron las autoridades médicas.
La doctora Scarleth Mejía, del Hospital Mario Catarino Rivas, detalló que la mayoría de los casos atendidos están relacionados con quemaduras y lesiones en las manos, producto de la detonación de pólvora manipulada de forma irresponsable o sin las medidas de seguridad necesarias.
Casos graves por morteros de alto alcance
Entre los ingresos más delicados se encuentra un adulto mayor de 64 años, procedente del departamento de Santa Bárbara, quien sufrió la pérdida de su mano izquierda tras la detonación de un mortero de alto alcance.
El paciente está siendo atendido por el equipo de ortopedia, que evalúa su evolución clínica y los procedimientos necesarios para su recuperación.
El personal médico reiteró que este tipo de lesiones no solo dejan secuelas físicas permanentes, sino que también generan un impacto emocional y económico en las familias afectadas, además de una alta carga para el sistema de salud.



