
Tegucigalpa— Los entes de Seguridad y Justicia del Estado activaron este día el Plan de Seguridad “Escudo de Honduras”, una estrategia operativa integral orientada a fortalecer las capacidades de prevención, investigación, inteligencia y combate contra estructuras criminales organizadas, particularmente aquellas comprendidas en la categoría de asociaciones terroristas.
La estrategia surge en el marco de las disposiciones adoptadas por el Consejo Nacional de Defensa y Seguridad y de las reformas al Código Penal relacionadas con el combate a las asociaciones terroristas, incluyendo las estructuras criminales conocidas como maras y pandillas.
Como parte de las primeras acciones, la articulación entre la Agencia Nacional Contra el Crimen, Policía Nacional, Fuerzas Armadas, Policía Militar del Orden Público y Ministerio Público permitió la captura de 18 integrantes de maras, pandillas y otras estructuras criminales, quienes serán puestos a disposición de las autoridades competentes para el correspondiente proceso judicial.
De acuerdo con las líneas investigativas desarrolladas por las autoridades, los capturados estarían vinculados con estructuras que mantenían acciones ilícitas en Atlántida, Yoro, Cortés y Francisco Morazán, relacionadas con delitos como extorsión, homicidio, tráfico de drogas, tenencia y tráfico de armas de fuego, asociación para delinquir y otras actividades asociadas al crimen organizado.

Intervención, control y estabilización territorial
El Plan “Escudo de Honduras” contempla tres fases operativas: intervención territorial, control territorial y estabilización territorial, dirigidas a sectores previamente identificados mediante labores de investigación e inteligencia.
Durante la fase de intervención se desarrollarán operaciones focalizadas, vigilancia, patrullajes preventivos y operativos, puestos de control, ejecución de órdenes judiciales y acciones de investigación orientadas a afectar las capacidades logísticas y operativas de las estructuras criminales.
Entre los territorios priorizados se encuentran sectores del Distrito Central, San Pedro Sula, La Ceiba, Choluteca, Copán, Danlí, Olancho y Yoro, donde se reforzará la presencia de unidades especializadas de la Policía Nacional, Fuerzas Armadas y Policía Militar del Orden Público, en coordinación con el Ministerio Público y las autoridades judiciales.
La segunda fase estará enfocada en el control territorial, mediante presencia operativa sostenida y acciones dirigidas a impedir la reorganización, movilidad y expansión de las estructuras criminales en los sectores intervenidos.

Posteriormente, la fase de estabilización territorial buscará consolidar los resultados alcanzados mediante presencia policial permanente, prevención del delito, recuperación de espacios públicos y fortalecimiento del modelo de Policía Comunitaria, con el objetivo de evitar que los territorios recuperados vuelvan a quedar bajo influencia de organizaciones delictivas.
Las operaciones serán ejecutadas conforme al marco jurídico vigente y bajo los principios de legalidad, necesidad, idoneidad y proporcionalidad, garantizando el respeto a los derechos humanos y al debido proceso.
Con la activación del Plan de Seguridad “Escudo de Honduras”, las instituciones de seguridad y justicia articulan sus capacidades operativas, investigativas y territoriales para enfrentar de manera focalizada a las estructuras criminales, debilitar sus capacidades de acción, recuperar espacios afectados por la delincuencia y fortalecer las condiciones de seguridad y convivencia para la población.



