
La FIFA enfrenta una nueva controversia interna después de que Carlos Cordeiro, asesor del organismo y uno de los colaboradores cercanos de su presidente, Gianni Infantino, anunciara este viernes su renuncia inmediata por diferencias con una propuesta relacionada con el futuro comercial de la Copa del Mundo.
Cordeiro manifestó públicamente su oposición a la posibilidad de que la FIFA permita la entrada de inversionistas privados mediante la venta de una participación de una nueva estructura que administraría operaciones comerciales y eventos del organismo, incluido el Mundial.
El ahora exasesor considera que la iniciativa puede tener consecuencias negativas a largo plazo para las federaciones y para el propio fútbol.
“No puedo quedarme de brazos cruzados mientras la FIFA se plantea vender una participación en el Mundial”, expresó Cordeiro al anunciar su salida.
El directivo también aseguró que no participó en la elaboración de la propuesta y dejó clara su oposición.
¿Por qué renunció Carlos Cordeiro a la FIFA?
La controversia gira alrededor de FIFA Forward Enterprise (FFE), una nueva filial planteada para gestionar operaciones comerciales y eventos vinculados con la organización.
Según la propuesta, la FIFA contempla vender a inversionistas privados un 20 % de participación, una operación con la que buscaría captar aproximadamente 4,200 millones de dólares.
Para Cordeiro, entregar una participación permanente relacionada con uno de los principales activos comerciales del fútbol no sería justificable considerando la capacidad financiera que ya posee la organización.
“Vender una participación permanente en el activo más valioso del fútbol para recaudar 4.2 mil millones de dólares no tiene mucho sentido”, cuestionó.
A su criterio, la operación supondría “hipotecar el futuro del fútbol” sin que exista una razón suficientemente convincente para asumir esa decisión.
Cordeiro cuestiona entrada de capital privado
Uno de los argumentos del exasesor es que la FIFA dispone actualmente de suficientes recursos para financiar el desarrollo del fútbol entre sus asociaciones miembro.
Cordeiro sostuvo que, si las federaciones consideran necesario aumentar la inversión, el propio organismo tendría capacidad para proporcionar esos fondos sin recurrir a la venta de una participación a inversionistas externos.
El desacuerdo también alcanza el procedimiento y el tiempo otorgado para analizar una decisión de esta magnitud.
Según Cordeiro, las federaciones estarían siendo llamadas a pronunciarse sobre una propuesta de grandes consecuencias en aproximadamente 50 días.
“Esa no es una forma responsable de determinar el futuro del fútbol mundial”, manifestó.
La iniciativa necesitaría el respaldo de la mayoría de las 211 asociaciones miembro de la FIFA para seguir adelante.
UEFA y otras confederaciones rechazan propuesta
La propuesta impulsada desde la FIFA también ha generado oposición fuera de la estructura cercana a Infantino.
De acuerdo con la información divulgada, la UEFA anunció que sus federaciones nacionales no participarían en las competiciones de la FIFA tras analizar la iniciativa.
También se han expresado posiciones contrarias desde otras confederaciones, incluidas organizaciones de Centroamérica, el Caribe y Asia.
Este escenario aumenta la presión alrededor de una propuesta que podría provocar importantes cambios en la estructura comercial del fútbol internacional.
Renuncia con efecto inmediato
Cordeiro explicó que la controversia terminó convirtiéndose en un punto determinante para decidir si podía continuar desempeñándose como asesor principal de Infantino.
“Tras una cuidadosa reflexión, ya no puedo seguir desempeñando mi cargo de asesor principal del presidente. Por lo tanto, he presentado mi dimisión con efecto inmediato”, anunció.
Para el exdirectivo, la discusión trasciende la posibilidad de obtener mayores ingresos y se relaciona directamente con el modelo que debería seguir la FIFA durante las próximas décadas.
Cordeiro sostuvo que el organismo debe priorizar la protección y crecimiento del fútbol por encima de la búsqueda de mayores beneficios comerciales.
“La responsabilidad de la FIFA no es maximizar los beneficios comerciales a cualquier precio, sino proteger y fortalecer el fútbol para las generaciones futuras”, concluyó.



