
Un juez de letras dictó este lunes prisión preventiva contra dos hermanos acusados del asesinato de tres jóvenes en la aldea El Cimarrón, luego de desarrollarse la audiencia inicial del proceso.
Los imputados fueron identificados como Dennis José Puerto Ramos y Junior Joel Puerto Ramos, señalados por el delito de asesinato en perjuicio de Alejandro Marcilla, Bowye Burke Midence y Axel Obet Cerrato.
Como parte de la resolución judicial, ambos permanecerán bajo prisión preventiva mientras continúa el proceso en su contra.
La audiencia inicial quedó programada para el jueves 27 de agosto a las 8:30 de la mañana, fecha en la que se continuará con las diligencias correspondientes.
Tres jóvenes fueron encontrados calcinados
El caso se remonta al pasado 13 de mayo, cuando los cuerpos de las tres víctimas fueron encontrados calcinados en la aldea El Cimarrón.
Las investigaciones desarrolladas por las autoridades buscan establecer cómo ocurrieron los hechos y la participación que habrían tenido los ahora imputados en el crimen.
Según la información del expediente, uno de los hermanos habría participado en acciones previas relacionadas con las víctimas.
Investigación apunta a una entrega de drogas y bebidas
De acuerdo con las investigaciones, uno de los imputados se habría trasladado junto a otras personas en un autobús hasta la residencial Los Robles, donde supuestamente acudirían para entregar drogas y bebidas alcohólicas a dos de las víctimas.
Sin embargo, según la información proporcionada en el caso, los compradores no habrían realizado el pago mediante transferencias.
Posteriormente, las víctimas habrían sido trasladadas hacia una vivienda ubicada en la colonia Monterrey, donde, de acuerdo con las investigaciones, fueron sometidas a agresiones físicas.
Así habría ocurrido el crimen
Las autoridades sostienen que los jóvenes fueron torturados y agredidos antes de ser asesinados.
En el caso de Axel Obet Cerrato, las investigaciones señalan que habría sido privado de la vida con un arma de fuego.
Las otras dos víctimas, Alejandro Marcilla y Bowye Burke Midence, habrían sido asesinadas utilizando armas blancas, entre ellas cuchillos, una navaja y un hacha.
Posteriormente, los cuerpos habrían sido ocultados y trasladados del lugar.
Trasladaron los cuerpos hasta El Cimarrón
Según la investigación, los cuerpos fueron colocados dentro de una refrigeradora y una lavadora desarmada, utilizadas para movilizarlos posteriormente hacia la aldea El Cimarrón.
Una vez en el sector, los cuerpos habrían sido rociados y posteriormente incendiados, provocando que fueran encontrados calcinados.
El hallazgo de los restos permitió a las autoridades iniciar las investigaciones que posteriormente derivaron en la identificación y captura de los dos hermanos señalados en el proceso.



