
El Progreso, Yoro.- La tarde de este lunes se confirmó el fallecimiento en un centro asistencial del presunto propietario de un establecimiento de lavado de automóviles (car wash), luego de haber sido víctima de un ataque armado. El violento atentado criminal se registró en las inmediaciones del barrio Montevideo, una zona de alto movimiento comercial y residencial en el municipio de El Progreso, departamento de Yoro.
De acuerdo con datos brindados por testigos presenciales, sujetos desconocidos interceptaron a la víctima y abrieron fuego en repetidas ocasiones antes de darse a la fuga con rumbo desconocido. Vecinos y personas particulares auxiliaron de inmediato al herido, trasladándolo de urgencia hacia una clínica privada cercana con la esperanza de salvarle la vida; sin embargo, debido a la gravedad de los impactos de bala recibidos en órganos vitales, el comerciante expiró minutos después de haber ingresado a la sala de emergencias.

Identificación preliminar y acciones de investigación
Las fuerzas del orden público comenzaron a recolectar los primeros indicios en el perímetro del crimen para tratar de esclarecer los hechos:
- Identidad de la víctima: El ahora occiso fue reconocido por personas de la zona de manera preliminar bajo el nombre de Charli Grand.
- Resguardo de la escena: Agentes de la Policía Nacional de Honduras se desplazaron rápidamente al sector del atentado para acordonar el perímetro y proteger la evidencia física.
- Levantamiento de ley: Personal de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) y de Medicina Forense coordinaron el traslado del cuerpo hacia la morgue judicial para realizarle la autopsia correspondiente.
- Búsqueda de sospechosos: Varias patrullas policiales ejecutaron operativos de saturación en las salidas de El Progreso con el fin de localizar a los autores materiales del asesinato.
Ola de violencia golpea al sector comercio en el norte
Este nuevo hecho de sangre genera un clima de profunda preocupación y zozobra entre los microempresarios del departamento de Yoro, quienes de manera constante han venido exigiendo mayores garantías de seguridad ante las amenazas delictivas que acechan a los negocios locales. Hasta el momento, los portavoces de la Policía Nacional manifestaron que no se descarta ninguna hipótesis como móvil del crimen, incluyendo la extorsión o problemas de índole estrictamente personal. Los investigadores ya se encuentran revisando las cámaras de seguridad instaladas en los negocios aledaños al barrio Montevideo, buscando identificar las características del vehículo o las motocicletas utilizadas por los sicarios para cometer el asesinato.



