
La directora ejecutiva del Consejo Nacional Anticorrupción (CNA), Gabriela Castellanos, publicó este domingo un extenso pronunciamiento en su cuenta de X en el que sostuvo que el regreso del expresidente Juan Orlando Hernández (JOH) representa una prueba para el sistema judicial hondureño y su capacidad para actuar con independencia.
Bajo el título “El acusado no está solo”, la abogada cuestionó el papel que deberá asumir el Poder Judicial ante las denuncias y procesos pendientes relacionados con el exmandatario, quien recientemente regresó al país tras recibir un indulto en Estados Unidos.
“La justicia enfrenta un examen ineludible”
En su publicación, Castellanos afirmó que el retorno de Hernández trasciende el ámbito político y coloca nuevamente a las instituciones hondureñas bajo el escrutinio de la ciudadanía.
A juicio de la titular del CNA, el expresidente regresó con la confianza de que los acuerdos entre sectores de poder podrían prevalecer sobre la justicia, mientras es recibido por simpatizantes que respaldan su liderazgo político.
Asimismo, sostuvo que el verdadero desafío recae ahora sobre los tribunales hondureños, a los que les corresponde demostrar si actuarán con independencia frente a uno de los casos más controvertidos de la historia reciente del país.
Cuestiona el historial del sistema judicial
En su escrito, Castellanos también hizo un repaso de la relación entre el poder político y el sistema judicial hondureño durante las últimas décadas.
La directora del CNA aseguró que la justicia ha sido objeto de influencia política y señaló que, durante la administración de Hernández, el sistema judicial habría favorecido la impunidad y protegido actos de corrupción.
En ese contexto, planteó la interrogante sobre si las instituciones encargadas de impartir justicia podrán procesar con independencia a quien, según su opinión, concentró gran parte del poder político en Honduras.
Dos escenarios para el Poder Judicial
Castellanos sostuvo que el Poder Judicial enfrenta dos posibles caminos tras el retorno del exmandatario.
El primero, según expuso, consistiría en dejar sin efecto las investigaciones pendientes y permitir que Hernández recupere plenamente su libertad sin enfrentar nuevos procesos en Honduras.
El segundo escenario, añadió, implica que las autoridades judiciales permitan que las denuncias existentes continúen su curso conforme a la legislación nacional y determinen si existen responsabilidades penales aún pendientes de resolver.
Afirmó que una eventual decisión de no investigar enviaría un mensaje de debilidad institucional y reforzaría la percepción de que la justicia continúa siendo selectiva cuando se trata de figuras con poder político.
“El acusado no está solo”
Como cierre de su publicación, la directora del CNA expresó que el regreso de Juan Orlando Hernández no representa, a su criterio, el triunfo de la inocencia, sino el retorno de un caso que, considera, mantiene asuntos pendientes con la justicia hondureña.
Además, señaló que quienes celebran el retorno del exgobernante confunden el respaldo político con la responsabilidad legal y concluyó con la frase que dio nombre a su pronunciamiento: “El acusado no está solo”.



