
Tegucigalpa.- La vicepresidenta del Congreso Nacional, Erika Urtecho, encabezó este miércoles una reunión de alto nivel con representantes de la Mesa Nacional de Pescadores y diversas instituciones estatales para dar seguimiento a la llegada de cámaras hiperbáricas al departamento de Gracias a Dios. El encuentro tuvo como fin coordinar la recepción técnica, instalación y asignación del personal especializado que operará estos equipos médicos, los cuales son vitales para tratar la enfermedad por descompresión que sufren los buzos artesanales de la zona de La Mosquitia.
La adquisición de estos equipos se realizó a través de la Secretaría de Defensa Nacional, buscando poner fin a décadas de precariedad en la atención médica para quienes practican la pesca por inmersión.

Respuesta a una crisis sanitaria histórica
La instalación de estas cámaras representa un hito para la salud pública en la región oriental del país, donde el buceo es el motor económico de miles de familias:
- Población Beneficiada: Se estima que casi 5,000 personas dependen directamente de la actividad pesquera en Gracias a Dios. Actualmente, los buzos artesanales afectados por ascensos bruscos deben viajar en condiciones críticas hasta Roatán para ser atendidos.
- Función del Equipo: La cámara hiperbárica recrea condiciones de alta presión para eliminar las burbujas de nitrógeno que se forman en el cuerpo del buceador durante la descompresión, evitando parálisis o incluso la muerte.
- Cooperación Interinstitucional: En la gestión participan la Fuerza Naval, la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), DIGEPESCA, INFOP y el Programa Nacional de Salud, asegurando tanto la logística de transporte como la capacitación del personal técnico.
Hacia una actividad más segura
Durante la reunión, los representantes locales destacaron que contar con estos equipos en su propio departamento reducirá drásticamente las secuelas físicas permanentes en los buzos artesanales jóvenes. Además de la atención médica, el plan integral contempla que instituciones como el INFOP certifiquen a los trabajadores en prácticas de ascenso seguro para prevenir la enfermedad. Con este avance, el Gobierno busca saldar una deuda histórica con las comunidades misquitas, garantizando que el oficio del buceo no se traduzca en una tragedia de salud por falta de equipo especializado en la zona.



