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Choluteca y Valle, entre las zonas más golpeadas por la sequía en Honduras

La sequía que afecta a Honduras mantiene en alerta a las autoridades debido al impacto que está provocando en el acceso al agua, la agricultura, la salud y la seguridad alimentaria.

Juan José Reyes, jefe del Sistema de Alerta Temprana de COPECO, explicó durante su participación en el podcast 2 Que 3, conducido por el periodista Dennis Andino, que el fenómeno está generando una situación especialmente complicada en varias regiones del país.

Reyes, quien aseguró haber enfrentado otras sequías severas durante sus más de 25 años de experiencia, señaló que la actual condición presenta un escenario difícil, particularmente para las comunidades que dependen de la agricultura y tienen limitaciones para acceder al agua.

“Esta está dejando una situación bastante difícil desde el punto de vista de recurso hídrico para consumo humano”.

75 municipios permanecen en alerta roja

De acuerdo con el funcionario, 75 municipios se encuentran actualmente en alerta roja, debido a que presentan los impactos más severos de la sequía.

Reyes explicó que otros municipios también permanecen bajo diferentes niveles de vigilancia y que son pocos los territorios que actualmente no cuentan con algún tipo de alerta.

El funcionario destacó que el impacto no se limita a la falta de agua, sino que alcanza diferentes medios de vida de las comunidades.

“Es una sequía que está afectando los medios de vida, agua, salud, agricultura y también el tema de seguridad alimentaria”.

Según Reyes, las autoridades comenzaron a advertir sobre las condiciones climáticas desde finales de 2025 y principios de 2026, por lo que la situación no tomó por sorpresa a las instituciones encargadas de la gestión de riesgos.

Sin embargo, explicó que los procesos de respuesta y asistencia requieren evaluaciones, coordinación institucional y disponibilidad financiera.

Unos 250 mil hondureños estarían en situación vulnerable

Uno de los datos expuestos durante la entrevista corresponde a la cantidad de personas que podrían encontrarse en una situación de alta vulnerabilidad debido al impacto de la sequía.

Reyes indicó que los monitoreos realizados municipio por municipio permiten estimar que alrededor de un cuarto de millón de personas, es decir, unas 250 mil, podrían estar afectadas.

El funcionario fue cuidadoso al referirse a esta cifra y explicó que todavía se requieren evaluaciones de daños para establecer números más precisos.

“Hemos hecho un monitoreo municipio por municipio”.

Además, aclaró que hablar de hambruna requiere cumplir con determinados indicadores y parámetros de medición.

Según explicó, actualmente no se puede afirmar que Honduras atraviese una situación de hambruna, aunque sí existe una condición que podría agravarse si las familias continúan enfrentando dificultades para conseguir alimentos.

Choluteca y Valle, entre las zonas más afectadas

Entre los departamentos que presentan mayores impactos, Reyes señaló a Choluteca y Valle, donde la sequía ha golpeado diferentes áreas de la vida de las comunidades.

El funcionario mencionó que en ambos departamentos la afectación alcanza el acceso al agua potable, salud, alimentación y agricultura.

Como tercer territorio con una situación preocupante mencionó a El Paraíso, seguido por el sur de Francisco Morazán.

En el caso de Choluteca, estimó que podrían existir alrededor de 35 mil familias afectadas, mientras que en Valle calculó unas 15 mil familias.

Estas cifras forman parte de los monitoreos realizados por las instituciones y, según Reyes, deben analizarse tomando en cuenta también la capacidad de respuesta del Estado y el apoyo de organismos de cooperación.

COPECO prepara asistencia alimentaria

Ante las condiciones que enfrentan las comunidades, las instituciones mantienen mecanismos de asistencia humanitaria.

Reyes explicó que COPECO, junto con SEDESOL, trabaja en la entrega de raciones alimentarias de 142 libras, distribuidas en dos sacos y acompañadas de un kit de higiene.

Según detalló, la composición de las raciones ha sido modificada para incorporar alimentos con mayor aporte nutricional y adaptados a las condiciones de las comunidades.

Una ración está diseñada para una familia de aproximadamente 4.5 personas durante unos 25 días, de acuerdo con la explicación brindada por el funcionario.

El costo aproximado de cada ración ronda los 4,000 lempiras, aunque Reyes recordó que las características de los paquetes han cambiado con el paso de los años debido al aumento en el costo de vida y a las necesidades nutricionales de las familias.

Cooperación internacional también participa

La respuesta ante la sequía no corresponde únicamente a las instituciones hondureñas.

Reyes destacó el apoyo de organismos como el Programa Mundial de Alimentos (PMA), FAO y Naciones Unidas, además de fondos de cooperación europea.

Estos organismos, explicó, tienen presencia en diferentes zonas del país y colaboran con alimentos, reservorios de agua y medicamentos, entre otras acciones.

El funcionario resaltó que existe una estructura de asistencia humanitaria que ya se encuentra funcionando en los territorios afectados.

Advierten que llevar semillas no es suficiente si no hay agua

Uno de los principales desafíos para recuperar la producción agrícola es precisamente la falta de agua.

Reyes señaló que la entrega de bonos tecnológicos, semillas mejoradas o préstamos puede resultar insuficiente en las zonas donde las precipitaciones han sido prácticamente nulas.

“El problema es que no hay agua. Entonces, ¿de qué sirve llevar un bono tecnológico o una semilla mejorada si el problema es que no hay agua?”

Por ello, planteó que las acciones deben enfocarse en aprovechar las lluvias que puedan registrarse durante septiembre y octubre.

También consideró necesario fortalecer la producción en regiones del litoral Caribe donde las precipitaciones han sido mayores, con el objetivo de compensar parte de las pérdidas registradas en las zonas afectadas por la sequía.

Piden construir reservorios antes de que lleguen las lluvias

Uno de los principales planteamientos de Reyes es aprovechar la maquinaria disponible para construir reservorios y pequeñas represas que permitan almacenar el agua cuando comiencen las lluvias.

El funcionario consideró que no basta con esperar las precipitaciones, sino que Honduras debe prepararse para capturar el recurso y evitar que termine perdiéndose.

“Entonces, ¿qué es lo que hay que hacer? Pozos y reservorios. Es una carrera contratiempo, pero eso es una inversión”.

También propuso utilizar maquinaria pesada que ha sido distribuida entre los municipios para acelerar la construcción de estas estructuras.

“Pero ahorita agarren esa retroexcavadora, agarren ese tractor y hagan reservorios de agua”.

Reyes planteó además la posibilidad de construir pequeñas presas en sectores estratégicos y conectar diferentes reservorios para aprovechar de mejor manera el agua que pueda acumularse durante septiembre y octubre.

Esperan lluvias en septiembre y octubre

Frente al panorama actual, las autoridades mantienen la expectativa de que las lluvias permitan reducir parte del impacto de la sequía durante los próximos meses.

Reyes señaló que existe una necesidad urgente de que las precipitaciones lleguen a las zonas más afectadas y permitan recuperar fuentes de agua y parte de la producción agrícola.

“A lo que apelamos es por fe. Que llueva en septiembre y octubre y que llueva cantidades que realmente minimicen el impacto”.

Mientras tanto, COPECO y otras instituciones continúan con el monitoreo de los municipios en alerta y con las acciones de asistencia humanitaria.

El desafío, según lo planteado por Reyes, no solo consiste en atender las necesidades actuales, sino en aprovechar las próximas lluvias para almacenar agua y preparar a las comunidades frente a futuros períodos de sequía.

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