
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, rechazó las versiones que apuntan a un posible conflicto con Honduras por la disputa territorial de Isla Conejo y aseguró que no existe intención alguna de atacar al país vecino.
A través de una publicación en su cuenta oficial de la red social X, el mandatario salvadoreño respondió a los señalamientos surgidos en los últimos días, calificando de “tontos” a quienes consideran que su gobierno emprendería acciones militares contra Honduras por ese territorio.
“Solo un tonto pensaría que atacaríamos a un pueblo hermano por una piedra donde no vive nadie y que no produce nada”, escribió Bukele, dejando clara su postura frente a la controversia.
Tensión tras incidente en la frontera
Las declaraciones del presidente salvadoreño surgen luego de un incidente protagonizado por la ministra de Educación de El Salvador, Karla Edith Trigueros, quien intentó ingresar a los exbolsones, una zona que actualmente forma parte del territorio hondureño.
De acuerdo con la información conocida, la funcionaria buscaba entregar materiales educativos; sin embargo, las autoridades hondureñas le impidieron el ingreso debido a que vestía uniforme militar y no había realizado la coordinación correspondiente con las instituciones nacionales para cruzar la frontera.
El hecho generó diversas reacciones y volvió a poner sobre la mesa las diferencias históricas entre ambas naciones respecto a algunos territorios fronterizos.
Bukele centra su mensaje en la lucha contra el narcotráfico
En su publicación, Bukele también aprovechó para referirse al combate contra el narcotráfico, una problemática que afecta a toda Centroamérica.
El gobernante aseguró que las autoridades
salvadoreñas realizan constantes incautaciones de drogas incluso a varios kilómetros de su territorio, como parte de las acciones para impedir que los cargamentos lleguen al país.
Asimismo, enfatizó que el verdadero enfrentamiento de su administración es contra las estructuras criminales dedicadas al tráfico de drogas y no contra Honduras.
“El problema es con los narcotraficantes”, expresó el mandatario, reiterando que Honduras y El Salvador mantienen una relación de hermandad como pueblos vecinos.



