
Tegucigalpa.- El panorama del sector eléctrico nacional ha dado un giro trascendental este jueves, luego de que las altas dirigencias laborales del subsector manifestaran su contundente respaldo a la reciente modificación legislativa, señalando que la medida era imperativa para rescatar a la empresa de una situación de asfixia institucional y financiera que la rezagaba frente a la región centroamericana.

Miguel Aguilar, máximo representante de los trabajadores de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Stenee), enfatizó que la normativa previa constituía un freno deliberado para el desarrollo operativo de la estatal, destacando que disposiciones como el Decreto 404 de 2013 y el Decreto 46 de 2022 mantenían a la institución en una condición de agonía operativa que impedía su modernización.
Frente a estas limitaciones estructurales, el líder sindical aplaudió la decisión adoptada por el Poder Legislativo el pasado martes, subrayando que la reforma derriba los obstáculos legales que entorpecían la gestión eficiente del servicio y dota a la compañía de las herramientas necesarias para competir bajo parámetros actualizados.

Asimismo, Aguilar desestimó las versiones que circulaban en el debate público respecto a una supuesta privatización, garantizando de manera categórica que el ciento por ciento de las acciones permanecerán bajo la titularidad del Estado, lo que salvaguarda indiscutiblemente la naturaleza pública y social de la empresa.
Finalmente, el dirigente exhortó a la ciudadanía a profundizar en el análisis técnico del articulado antes de emitir juicios apresurados, recalcando que la transformación normativa representa una oportunidad histórica para consolidar un sistema energético robusto, eficiente y al servicio incondicional del pueblo hondureño.



