
Los habitantes del Distrito Central enfrentarán un nuevo esquema de racionamiento de agua potable a partir de este miércoles, luego de que las autoridades municipales confirmaran una reducción en la frecuencia del suministro debido a la grave crisis hídrica que afecta a la capital.
La medida fue anunciada por Julio Quiñónez, experto en gestión de riesgo de la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC), quien advirtió que los bajos niveles de almacenamiento en las principales represas obligan a tomar decisiones urgentes para garantizar la distribución del recurso durante los próximos meses.
Represas registran niveles críticos
Según los datos proporcionados por las autoridades, la represa Los Laureles se encuentra actualmente en un 38.27 % de su capacidad de almacenamiento.
Por su parte, la represa La Concepción registra un nivel aún más preocupante, con apenas un 39.93 % de llenado.
Quiñónez señaló que ambos embalses se encuentran muy por debajo de los niveles que deberían presentar para esta época del año, situación que ha encendido las alertas entre las instituciones encargadas del abastecimiento de agua en la capital.
“Estamos en una condición crítica y debemos administrar cuidadosamente el recurso disponible”, explicó.
Agua llegará una vez por semana
Ante la disminución de las reservas, las autoridades determinaron implementar un esquema de distribución más estricto.
A partir de este miércoles, el suministro de agua potable será proporcionado una vez cada siete días en los diferentes sectores de Tegucigalpa y Comayagüela.
La medida busca extender la disponibilidad del recurso durante la temporada seca y evitar un agotamiento acelerado de las reservas almacenadas en los embalses.
Las autoridades hicieron un llamado a la población para almacenar agua de manera responsable y evitar el desperdicio.
Emergencia hídrica continúa en la capital
La Alcaldía recordó que el Distrito Central permanece bajo emergencia hídrica debido a la escasez de lluvias y la disminución progresiva de los niveles de almacenamiento.
Los expertos consideran que julio y agosto serán meses especialmente complicados para el abastecimiento de agua potable, debido a que las precipitaciones acumuladas no han sido suficientes para recuperar los embalses.
La situación mantiene en alerta a las autoridades encargadas de la gestión del recurso hídrico.
Preocupa el panorama para 2027
Más allá de la crisis actual, los especialistas advierten que la principal preocupación se centra en el próximo año.
Según explicó Quiñónez, existe el riesgo de enfrentar un verano más intenso sin contar con reservas suficientes para garantizar el suministro normal de agua potable a la población.
De mantenerse los bajos niveles de captación y almacenamiento, la capital podría enfrentar escenarios aún más complejos en los próximos meses.
Autoridades llaman al ahorro de agua
Frente a este panorama, las autoridades municipales insistieron en la necesidad de fortalecer las medidas de ahorro y uso racional del agua.
Entre las recomendaciones destacan evitar el lavado innecesario de vehículos y aceras, reparar fugas domésticas y utilizar únicamente el agua necesaria para actividades esenciales.



