
San Pedro Sula, Cortés. La Dirección Policial de Investigaciones (DPI), a través de la Unidad Nacional Antisecuestros (UNAS), evitó que una estructura criminal consumara un caso de secuestro virtual en el Valle de Sula, una modalidad de estafa que busca engañar a las víctimas mediante llamadas y videollamadas para obtener dinero.
Las investigaciones determinaron que la supuesta víctima nunca estuvo privada de libertad ni expuesta a un peligro real, pese a que los delincuentes convencieron a un familiar de realizar una transferencia bancaria bajo amenazas de muerte.
Delincuentes utilizaron una videollamada para exigir dinero
El caso comenzó cuando un ciudadano, copropietario de una empresa de envíos exprés, salió desde el barrio El Centro de Villanueva hacia el municipio de Pimienta, Cortés, para entregar un pedido.
Mientras realizaba su recorrido, su hermano y socio recibió una videollamada proveniente de un número con prefijo internacional.
Durante la comunicación, los estafadores aseguraron que el repartidor había sido secuestrado tras ingresar a una supuesta “zona peligrosa” y exigieron el pago inmediato de una fuerte suma de dinero para respetar su vida.
Ante la presión y el temor de perder a su familiar, el comerciante realizó una transferencia bancaria a la cuenta proporcionada por los delincuentes.
La supuesta víctima nunca estuvo secuestrada
Después de efectuar el depósito, el afectado logró establecer contacto con su hermano, quien le confirmó que se encontraba sano y salvo.
El repartidor explicó a los investigadores que únicamente había recibido instrucciones telefónicas para detener momentáneamente su motocicleta mientras esperaba autorización para entregar el pedido.
En ningún momento fue interceptado por personas armadas, retenido contra su voluntad o sometido por los delincuentes.
Tras verificar la información, los agentes de la Unidad Nacional Antisecuestros concluyeron que se trataba de un caso de secuestro virtual, una modalidad utilizada por organizaciones criminales para generar pánico y obtener dinero mediante engaños.
La DPI ya investiga el delito de estafa
Una vez confirmado que no existía un secuestro real, el equipo especializado entrevistó a las personas involucradas y remitió el expediente a la DPI de Villanueva para continuar las diligencias bajo la tipificación del delito de estafa.
Las autoridades mantienen abiertas las investigaciones para rastrear el origen de las llamadas, identificar a los titulares de las cuentas bancarias utilizadas y deducir las responsabilidades penales correspondientes.
Autoridades piden verificar antes de realizar depósitos
La Dirección Policial de Investigaciones aprovechó el caso para advertir a la población sobre el incremento de este tipo de estafas, especialmente mediante llamadas provenientes de números internacionales.
La institución recomendó mantener la calma ante cualquier amenaza telefónica, verificar de inmediato el paradero de los familiares que supuestamente están en riesgo y comunicarse con la Policía antes de realizar depósitos o transferencias de dinero.
Asimismo, recordó que la denuncia oportuna permite activar protocolos de investigación que ayudan a confirmar si se trata de un secuestro real o de un intento de extorsión mediante engaños.



