
Tegucigalpa.- La comunidad garífuna y el sector artístico de Honduras lamentan la pérdida de Karolay Castillo, una destacada diseñadora y emprendedora que falleció a causa de un infarto fulminante. Castillo, originaria de la colonia El Hogar en el sector Rivera Hernández de San Pedro Sula, dedicó su carrera a fusionar la alta costura con la identidad afrodescendiente, convirtiéndose en una embajadora cultural de sus raíces.
Su trayectoria estuvo marcada por un profundo compromiso social, alternando su labor creativa con su vocación de servicio en el dispensario de la colonia Padre Claret, donde era profundamente admirada por su trato humano y dedicación comunitaria.

De San Pedro Sula para el mundo
El talento de Karolay Castillo rompió barreras geográficas, logrando que los colores y texturas de la cultura garífuna desfilaran en los escenarios más exigentes de la moda internacional:
- Proyección Global: Sus colecciones fueron presentadas en eventos de prestigio mundial como el Fashion Designer of Latin America y la Couture Fashion Week en Nueva York, celebrados durante la emblemática Semana de la Moda.
- Sello de Identidad: Sus diseños se caracterizaron por la incorporación de elementos tradicionales africanos y garífunas, buscando preservar el legado de sus antepasados a través de prendas contemporáneas.
- Impulso al talento joven: Fue una mentora activa para nuevas generaciones, apoyando a jóvenes como Victoria Castillo, Miss Teen Universe Colón, mediante alianzas con la comunidad garífuna en el extranjero.

El respaldo de figuras internacionales
La calidad y el simbolismo de su trabajo captaron la atención de reconocidas personalidades del entretenimiento y la belleza, quienes lucieron sus piezas con orgullo en diversas plataformas:
- Bélgica Suárez: Miss Universe Honduras 2009.
- Gelena Solano: Reconocida presentadora del programa El Gordo y La Flaca.
- Birmania Ríos: Destacada periodista de Despierta América.
La noticia de su partida ha provocado una ola de consternación en redes sociales, donde familiares, amigos y seguidores destacan que su legado no solo queda en las telas y pasarelas, sino en el impacto positivo y la dignidad que aportó a la promoción de la cultura afrohondureña. Honduras pierde a una artista visionaria, pero su obra continuará siendo un referente de orgullo nacional.



