
Tegucigalpa.- El coordinador general del Partido Libertad y Refundación (Libre), Manuel Zelaya Rosales, reaccionó de forma contundente tras la captura del exalcalde de Tocoa, Adán Fúnez. A través de sus redes sociales, el exmandatario afirmó que la institución política que dirige no sirve de refugio para criminales de cuello blanco ni para responsables de hechos violentos, desmarcando al partido de cualquier señalamiento de protección hacia el ahora detenido.

Zelaya enfatizó que, desde el primer momento, tanto el partido como la presidenta Xiomara Castro condenaron el asesinato del ambientalista Juan López, quien además era regidor y militante fundador de Libre, exigiendo que se castigue a los autores materiales, intelectuales y financieros.
Exigencia de debido proceso y pruebas reales
En su pronunciamiento, el líder oficialista marcó una línea clara entre la solidaridad política y la impunidad, destacando los siguientes puntos:
- Garantías Jurídicas: Exigió que el proceso contra Fúnez se tramite con transparencia, basado en pruebas fehacientes y respetando la presunción de inocencia que manda la Constitución.
- Investigación Técnica: Recordó que el Ministerio Público estaba a la espera de peritajes clave procedentes de Estados Unidos sobre teléfonos vinculados a los sicarios capturados anteriormente.
- Crítica al Sistema: Cuestionó la influencia externa en la justicia hondureña, defendiendo el derecho del pueblo a un sistema judicial imparcial y libre de montajes políticos o amenazas internacionales.

Solidaridad vs. Impunidad
El expresidente fue enfático al declarar que Libre es solidario con quienes consideran perseguidos políticos de administraciones pasadas, pero que dicha postura no debe confundirse con un blindaje ante la ley. “Libre nunca ha protegido ni protegerá culpables de crímenes”, sentenció, reafirmando que el compromiso de la actual administración es con la verdad y la justicia para el defensor del río Guapinol.



