
El Gobierno de Honduras ratificó la continuidad de los subsidios dirigidos a la energía eléctrica, los combustibles y el gas licuado de petróleo (GLP), como una medida para reducir el impacto del aumento de los precios internacionales en la economía de los hogares.
Las autoridades indicaron que estas disposiciones están enfocadas en brindar alivio a las familias de menores ingresos, en medio de un escenario de presión inflacionaria y constantes variaciones en el mercado energético global.
Subsidio a combustibles se mantiene hasta agosto
De acuerdo con el anuncio oficial, el Estado continuará absorbiendo el 50 % del incremento en los precios internacionales de la gasolina regular y el diésel, una medida que estará vigente del 1 de mayo al 2 de agosto de 2026.
Con este subsidio, el Gobierno pretende evitar aumentos abruptos en los costos del transporte y de los productos básicos, que suelen verse afectados por el comportamiento del precio de los combustibles.
Energía eléctrica con apoyo total a hogares vulnerables
En el caso del servicio eléctrico, el beneficio se mantendrá con un subsidio del 100 % en la factura para los hogares con consumos entre 1 y 150 kilovatios hora (kWh).
Este apoyo está orientado principalmente a familias en condición de pobreza, mediante esquemas de focalización que buscan garantizar que el beneficio llegue a quienes más lo necesitan.
Las autoridades señalaron que esta medida sigue siendo clave para aliviar el gasto mensual de miles de hogares hondureños.
Subsidio al gas será gradual y sin cambios bruscos
Respecto al gas licuado de petróleo (GLP), utilizado principalmente para la cocina, el Ejecutivo informó que el subsidio continuará vigente hasta el 31 de diciembre de 2026.
No obstante, aclaró que este respaldo estará sujeto a ajustes graduales, dependiendo del comportamiento del mercado internacional y la capacidad financiera del Estado, evitando incrementos repentinos que afecten a la población.
Buscan estabilidad económica
El Gobierno aseguró que la continuidad de estos subsidios responde a la necesidad de mitigar los efectos de factores externos en la economía nacional, mantener la estabilidad y resguardar el bienestar de la ciudadanía.
Asimismo, hizo un llamado a la población a utilizar de manera responsable estos beneficios, destacando que se trata de recursos públicos orientados a sostener el poder adquisitivo de las familias en un escenario económico complejo.



