
Tegucigalpa.- El diputado y médico Carlos Umaña lanzó una fuerte advertencia sobre la crisis sanitaria que atraviesa el país, señalando que Honduras enfrenta un déficit del 80% de médicos necesarios para cubrir la demanda de la población. Según el legislador, el reciente decreto de emergencia aprobado en el Congreso Nacional debe ser una herramienta para fortalecer la red pública y no para debilitarla con medidas que no ataquen el problema de raíz.
Déficit de personal y crisis estructural
La falta de profesionales de la salud es uno de los puntos más críticos señalados por el doctor Umaña:
- Brecha de especialistas: El déficit del 80% no solo afecta la medicina general, sino que se agudiza en las especialidades, lo que provoca que miles de hondureños deban esperar meses para una consulta o intervención quirúrgica.
- Fuga de talentos: Umaña destacó que muchos médicos hondureños se ven obligados a migrar o a trabajar en condiciones precarias debido a la falta de plazas presupuestarias y salarios dignos en el sistema público.
- Carga hospitalaria: La carencia de personal operativo genera una sobrecarga en los hospitales de referencia, como el Hospital Escuela y el Mario Catarino Rivas, donde la relación médico-paciente supera los estándares internacionales de seguridad.
El decreto de emergencia: ¿Solución o paliativo?
Sobre la normativa aprobada recientemente, el diputado enfatizó que la ejecución será la clave para determinar su éxito:
- Propósito del decreto: La emergencia busca agilizar la compra de medicamentos, insumos y la reparación de quirófanos para reducir la mora quirúrgica acumulada por años.
- Riesgos identificados: Umaña advirtió que el decreto no debe convertirse en un “cheque en blanco” que facilite la discrecionalidad o la privatización de servicios, sino que debe enfocarse en repotenciar la infraestructura existente.
- Vigilancia gremial: El Colegio Médico de Honduras (CMH) y otras organizaciones sociales mantendrán una veeduría estricta sobre el uso de los fondos asignados bajo este estado de excepción, exigiendo transparencia total en cada contrato.
Para el parlamentario, si no se aborda la contratación masiva de personal y la mejora de las condiciones laborales, cualquier decreto de emergencia será insuficiente para rescatar un sistema que se encuentra en cuidados intensivos desde hace décadas.



