
San Salvador.- En un movimiento que profundiza su política de seguridad de “tolerancia cero”, el Gobierno de Nayib Bukele presentó este martes una propuesta de reforma constitucional ante la Asamblea Legislativa para permitir la cadena perpetua en El Salvador. La iniciativa busca modificar el artículo 27 de la Constitución, el cual, desde mediados del siglo pasado, prohibía explícitamente las penas perpetuas en el sistema judicial del país centroamericano.
Objetivos: Homicidas, violadores y terroristas
El ministro de Justicia y Seguridad Pública, Gustavo Villatoro, fue el encargado de entregar la pieza de correspondencia, detallando los alcances de esta transformación legal:
- Sujetos de aplicación: La pena máxima de prisión de por vida estaría dirigida exclusivamente a quienes cometan delitos de homicidio agravado, violación y actos de terrorismo.
- Foco en las pandillas: La reforma incluye específicamente a los miembros de estructuras terroristas (pandillas), quienes bajo el actual régimen de excepción ya enfrentan penas severas, pero que ahora podrían enfrentar el encierro permanente sin posibilidad de libertad condicional.
- Homologación legal: Junto a la reforma constitucional, se enviaron modificaciones al Código Penal, la Ley Penal Juvenil y la Ley Contra Actos de Terrorismo para alinear toda la normativa secundaria con el nuevo precepto constitucional.
Vía rápida legislativa
Dada la mayoría absoluta del partido oficialista Nuevas Ideas (NI), el proceso de aprobación se perfila como inminente:
- Reforma exprés: Gracias a una enmienda ratificada en 2025 que permite cambios constitucionales en una misma legislatura, la Asamblea podría aprobar y ratificar esta medida en tiempo récord.
- Respaldo parlamentario: El presidente de la Asamblea Legislativa, Ernesto Castro, confirmó que seguirán cada paso legal para que sea posible aplicar la prisión de por vida “hoy mismo” si fuera necesario, respondiendo a lo que califican como una demanda histórica de justicia de la población.
- Seguridad ciudadana: El oficialismo defiende la medida como una herramienta necesaria para garantizar que los criminales de alta peligrosidad no vuelvan a las calles, consolidando los índices de seguridad alcanzados en los últimos años.
Controversia internacional
Mientras el Gobierno salvadoreño celebra este paso como una victoria contra la impunidad, organismos internacionales y sectores de la oposición han expresado su preocupación. Advierten que la eliminación de las prohibiciones a las penas perpetuas, sumada a la posibilidad de reelección indefinida aprobada previamente, concentra un poder sin precedentes en el Ejecutivo y debilita los principios de rehabilitación social del sistema penitenciario.



