
Tegucigalpa.- El diputado del Partido Nacional, Antonio Rivera Callejas, aclaró que el debate sobre las reformas electorales en el Congreso Nacional trasciende la simple implementación de una segunda vuelta presidencial. El congresista enfatizó que existen puntos críticos en la agenda legislativa que buscan transformar la administración de los comicios y la estructura de representación en el país.
El desafío de la segunda vuelta
Aunque es el tema que más atención acapara, Rivera Callejas señaló que su aprobación no es sencilla debido a los requisitos parlamentarios:
- Mayoría calificada: El diputado advirtió que no hay certeza sobre su aprobación, ya que se requiere de una mayoría calificada en el hemiciclo para ratificarla.
- Definición de umbrales: Uno de los puntos pendientes de discusión es determinar bajo qué porcentaje específico una elección presidencial obligaría a los candidatos a ir a un balotaje.
Ciudadanización y nuevos distritos
La propuesta de reforma integral incluye cambios profundos en la gobernanza electoral:
- Mesas electorales: Se plantea la “ciudadanización” de las mesas para reducir la influencia directa de los partidos en el conteo de votos.
- Despolitización del CNE: La reforma busca que el Consejo Nacional Electoral opere con mayor independencia técnica y menos control partidista.
- Diputados por distrito: Se estudia la creación de esta figura para mejorar la representatividad territorial de los legisladores.
Financiamiento y deuda política
En cuanto al manejo de los recursos públicos en política, la postura del legislador nacionalista es tajante:
- Elecciones primarias: Propone que el Estado deje de financiar las elecciones internas, trasladando esa responsabilidad económica directamente a los partidos políticos.
- Defensa de la deuda política: Rivera Callejas afirmó que el pago por el voto debe mantenerse, argumentando que es un incentivo mínimo necesario para que los partidos realicen sus campañas.
Estas propuestas forman parte de un paquete de reformas que pretenden modernizar el sistema democrático hondureño, aunque su éxito dependerá del consenso entre las principales fuerzas políticas del país.



