
Las elecciones de medio término de Estados Unidos, previstas para este martes 3 de noviembre de 2026, no solo definirán la composición del Congreso de ese país. Sus resultados también podrían tener repercusiones para Honduras en temas como migración, remesas, cooperación y comercio.
La votación determinará quiénes ocuparán los 435 escaños de la Cámara de Representantes y aproximadamente un tercio de los puestos del Senado. Aunque el presidente Donald Trump continuará en el cargo, la nueva distribución de fuerzas en el Legislativo puede facilitar o limitar las iniciativas de su administración.
Para Honduras, el resultado adquiere relevancia porque varias decisiones que afectan directamente a los ciudadanos y a la economía nacional dependen de leyes, presupuestos y acuerdos que necesitan respaldo del Congreso estadounidense.
La cercanía política entre el presidente hondureño, Nasry Asfura, y Trump tampoco garantiza por sí sola beneficios migratorios o económicos.
¿Qué son las elecciones de medio término en Estados Unidos?
Las elecciones de medio término se realizan cada dos años, cuando transcurre la mitad del período presidencial. En esta ocasión, los estadounidenses elegirán a los integrantes de la Cámara de Representantes y renovarán alrededor de un tercio del Senado.
El Congreso de Estados Unidos está integrado por dos cámaras: la Cámara de Representantes y el Senado. Ambas tienen atribuciones importantes para aprobar leyes, autorizar recursos y establecer las reglas que rigen diferentes políticas públicas.
Por esa razón, el partido que obtenga el control de una o ambas cámaras tendrá una influencia importante en la agenda legislativa y en las decisiones que pueda impulsar el gobierno de Trump.
Si la oposición consigue controlar alguna de las cámaras, podría dificultar la aprobación de proyectos, exigir negociaciones presupuestarias y limitar algunas de las iniciativas presidenciales que requieran respaldo legislativo.
Migración: uno de los temas que más preocupa a Honduras
Uno de los principales asuntos en juego para Honduras es la política migratoria estadounidense, debido a la cantidad de connacionales que viven en ese país y a las familias que dependen de ellos.
El Congreso estadounidense tiene la facultad de establecer el marco legal migratorio y aprobar los fondos necesarios para su aplicación. Mientras tanto, el Poder Ejecutivo administra los programas migratorios y ejecuta las deportaciones conforme a las leyes vigentes.
Esto significa que un cambio en la composición del Congreso podría modificar las posibilidades de aprobar reformas migratorias o iniciativas relacionadas con la protección de los migrantes.
Un tema de especial interés es el Estatus de Protección Temporal (TPS), que ha beneficiado a miles de hondureños. Sin embargo, una victoria electoral de determinado partido no implica automáticamente la restitución de este programa ni la suspensión de las deportaciones.
En septiembre de 2026, la canciller hondureña Mireya Agüero confirmó que Estados Unidos rechazó la solicitud de un período de gracia para los compatriotas afectados por la finalización del TPS.
Por tanto, cualquier cambio en la protección migratoria dependerá de decisiones legales y administrativas concretas, no únicamente del resultado de las elecciones.
Remesas: ¿qué puede cambiar para los hondureños?
Las remesas representan otro punto de interés para Honduras, debido a su importancia en la economía nacional y en los ingresos de miles de hogares.
Desde enero de 2026, una ley estadounidense establece un impuesto del 1 % para determinadas transferencias de dinero financiadas con efectivo u otros instrumentos físicos.
La disposición contempla excepciones para operaciones realizadas desde cuentas bancarias que cumplan los requisitos legales o mediante tarjetas emitidas en Estados Unidos.
Por ejemplo, si una persona envía 200 dólares mediante una operación sujeta al gravamen, deberá pagar dos dólares adicionales por ese concepto, aparte de las comisiones que pueda cobrar el servicio de transferencia.
Aunque el Congreso tiene facultades para modificar las leyes relacionadas con este tipo de operaciones, el resultado electoral no significa que el impuesto vaya a cambiar automáticamente.
Cooperación entre Honduras y Estados Unidos depende del presupuesto
La relación bilateral también incluye acuerdos de cooperación que requieren recursos y decisiones institucionales para concretarse.
En marzo de 2026, Honduras y Estados Unidos suscribieron un memorando de cooperación sanitaria por 46.5 millones de dólares, con una duración de cinco años.
Sin embargo, para determinar si existe un incremento de la ayuda estadounidense hacia Honduras es necesario comparar períodos equivalentes y diferenciar los compromisos anunciados de los fondos que efectivamente se entregan.
El Congreso estadounidense desempeña un papel importante en este ámbito, porque tiene la facultad de aprobar presupuestos y establecer condiciones para el uso de los recursos destinados a programas de cooperación.



