
La celebración de Halloween en los centros educativos de Honduras podría entrar en debate legislativo luego de que la diputada del Partido Libertad y Refundación (Libre), Dunia Jiménez, presentara un proyecto de ley orientado a impedir estas actividades en escuelas y colegios públicos y privados del país.
La iniciativa fue anunciada la noche del miércoles y plantea restringir las celebraciones del 31 de octubre dentro de los establecimientos educativos, especialmente aquellas que incluyen disfraces de brujas, calaveras y otros elementos asociados con el terror.
Jiménez defendió su propuesta al señalar que los centros educativos deben contribuir a la formación de los estudiantes mediante la enseñanza de valores y principios. Según explicó, el objetivo es proteger a los menores y establecer límites a este tipo de actividades en los espacios escolares.
La presentación del proyecto abre la discusión sobre el papel de las instituciones educativas en las celebraciones culturales y sobre el alcance que podría tener una regulación de esta naturaleza en Honduras.
¿Qué busca la iniciativa presentada por Dunia Jiménez?
La propuesta de la parlamentaria de Libre está dirigida específicamente a los centros educativos públicos y privados. Por tanto, su planteamiento no contempla prohibir las celebraciones de Halloween en todos los espacios del país.
De acuerdo con las declaraciones de Jiménez, la intención es evitar que los estudiantes participen en actividades escolares relacionadas con personajes y símbolos de terror durante el 31 de octubre.
La congresista argumentó que la educación debe acompañarse de principios que contribuyan a la formación de niños y jóvenes. Bajo esa perspectiva, considera necesario establecer restricciones para esta celebración dentro de las escuelas y colegios.
No obstante, el alcance definitivo de la medida dependerá del contenido del proyecto, su discusión en el Congreso Nacional y de las decisiones que se adopten durante el proceso legislativo.
Diputada cuestiona la adopción de Halloween en Honduras
Jiménez también expresó que Halloween es una costumbre incorporada desde otros países y recordó que, durante su niñez, este tipo de celebraciones no era habitual en Honduras.
Su planteamiento se centra en la presencia de esta festividad dentro de las actividades escolares, donde algunos estudiantes suelen asistir con disfraces y participar en dinámicas relacionadas con la fecha.
La iniciativa pretende que los centros educativos no organicen ni permitan este tipo de celebraciones, aunque la información divulgada sobre su presentación no detalla todavía las posibles sanciones, los mecanismos de supervisión o las excepciones que contemplaría el proyecto.
Estos aspectos serán relevantes para conocer cómo se aplicaría una eventual prohibición en instituciones públicas y privadas.
Alcaldías también han planteado restricciones a Halloween
Durante sus declaraciones, la diputada mencionó que algunas municipalidades han impulsado medidas para limitar las celebraciones de Halloween en sus respectivas jurisdicciones.
Entre las localidades que citó figuran La Libertad y la Villa de San Antonio, en el departamento de Comayagua, además de Santa Rosa de Copán, en el occidente del país.
A partir de estos ejemplos, Jiménez animó a otros alcaldes a presentar propuestas similares. Sin embargo, las disposiciones municipales y el proyecto de ley anunciado son iniciativas distintas, por lo que su alcance y aplicación deben revisarse de acuerdo con cada instrumento.
La parlamentaria no planteó extender su iniciativa a todas las actividades de Halloween que se realicen en Honduras, sino que aclaró que su propuesta se concentra en el ámbito educativo.
¿La propuesta prohibiría Halloween en todo Honduras?
No. Según lo explicado por Jiménez, el proyecto busca restringir la celebración en los centros educativos públicos y privados, no impedir que los adultos decidan cómo conmemorar la fecha en otros espacios.
La diputada hizo referencia al carácter laico del Estado hondureño para explicar por qué su propuesta se limita a las escuelas y colegios. En ese sentido, reconoció que los adultos mantienen la libertad de decidir si participan o no en estas actividades.
La diferencia es importante porque una eventual regulación para los centros educativos no significaría, por sí misma, una prohibición general de Halloween en hogares, establecimientos comerciales o reuniones particulares.
¿Qué falta para que la prohibición entre en vigor?
La presentación de un proyecto de ley no implica que la medida comience a aplicarse de inmediato. Para determinar si la propuesta se convierte en una norma vigente, será necesario conocer su contenido formal y seguir el trámite correspondiente en el Congreso Nacional.
Entre los puntos que deberán aclararse están las actividades específicas que quedarían restringidas, las responsabilidades de las autoridades educativas y de los centros escolares, así como las consecuencias previstas en caso de incumplimiento.
Por ahora, la iniciativa de Dunia Jiménez pone sobre la mesa el debate acerca de las celebraciones de Halloween en las escuelas hondureñas. Su posible aprobación y los términos de una eventual prohibición dependerán del proceso legislativo.



