
Tegucigalpa.- En respuesta a las crecientes tensiones que experimenta el sector sanitario, la Junta Directiva del Colegio Médico de Honduras (CMH) ha citado formalmente a los profesionales de la medicina a una Asamblea Extraordinaria Informativa a desarrollarse este miércoles dieciséis de septiembre. La convocatoria, fundamentada en la Ley Orgánica del gremio y el Estatuto del Médico Empleado, busca unificar criterios ante la precarización de las condiciones de trabajo y las deficiencias estructurales que debilitan la red pública de salud en todo el territorio nacional.
El pliego petitorio presentado por el gremio médico prioriza demandas urgentes como el cese inmediato de los despidos injustificados y el reingreso del personal afectado, la formalización de contratos e interinatos pendientes desde julio, y la solventación de salarios atrasados en diversas modalidades. Asimismo, los galenos exigen la aplicación de los reajustes salariales por Índice de Precios al Consumidor (IPC) y las bienales correspondientes a este periodo, así como el cumplimiento de los pagos para jubilados y el personal contratado bajo el régimen del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS).

Dentro de las exigencias estructurales planteadas a las autoridades gubernamentales destaca la centralización de las Redes Descentralizadas de Salud, un incremento en la base salarial destinada a los médicos residentes de las distintas especialidades, y la asignación histórica del doce por ciento del Presupuesto General de la República para el ramo de la salud pública. La organización gremial subraya que estos recursos son indispensables para garantizar el abastecimiento de los centros asistenciales y dignificar la labor de quienes sostienen la atención hospitalaria.
La jornada deliberativa se lleva a cabo desde las siete de la mañana hasta las siete de la noche en los centros de trabajo o en las sedes designadas por los delegados departamentales. No obstante, la dirigencia médica instruyó que los servicios de emergencia y las áreas críticas permanezcan cubiertos mediante una programación rigurosa del personal, conciliando el derecho a la movilización gremial con la salvaguarda de la vida de los pacientes en los hospitales del Estado.



