
Las fuertes lluvias registradas en sectores montañosos de Santa Cruz de Yojoa, Cortés, provocaron la crecida y posterior desbordamiento del río Blanco, dejando entre 40 y 50 familias afectadas en una comunidad de la zona.
El incremento repentino del caudal hizo que el agua saliera de su cauce e ingresara a varias viviendas. De manera preliminar, se estima que en algunos sectores el nivel del agua llegó aproximadamente a un metro de altura, provocando daños materiales.
La situación se originó luego de las precipitaciones registradas en la zona montañosa, donde se concentró una de las áreas con mayor inestabilidad atmosférica.
Las imágenes y videos difundidos desde el sector muestran viviendas anegadas y la rapidez con la que aumentó el nivel del agua.

Autoridades evalúan los daños
Tras la inundación, equipos de respuesta se desplazaron hacia la zona para realizar una evaluación preliminar de las afectaciones y determinar las condiciones en las que quedaron las viviendas.
Las familias perjudicadas permanecen a la espera de una valoración más completa que permita establecer la magnitud de los daños ocasionados por el ingreso de agua.
Las autoridades también mantienen vigilancia sobre el comportamiento de los ríos y quebradas, debido a que nuevas precipitaciones podrían generar aumentos repentinos en los caudales.
Santa Cruz de Yojoa cuenta con una importante red hidrográfica, entre la que se encuentran los ríos Blanco, Yuré, El Zapote, Gualale y El Potrero, además de diversas quebradas.

Lluvias mantienen en alerta a comunidades cercanas a ríos
El episodio vuelve a poner en evidencia el riesgo al que están expuestas las comunidades ubicadas cerca de afluentes, especialmente cuando se registran lluvias intensas en las zonas montañosas.
De acuerdo con los reportes sobre el fenómeno, acumulados importantes de precipitación en períodos cortos pueden provocar incrementos rápidos en el nivel de ríos y quebradas y generar inundaciones repentinas.
La situación ocurre en un contexto de variabilidad en las condiciones climáticas de Honduras, donde mientras algunas regiones enfrentan déficit de lluvias, otros sectores reciben precipitaciones capaces de provocar inundaciones.



