
Tegucigalpa.- Tras una jornada judicial de alta tensión en los tribunales capitalinos, el exgobernante hondureño Juan Orlando Hernández recibió un fallo favorable que le otorgó el sobreseimiento definitivo y restituyó plenamente su libertad, poniendo fin a una de las etapas procesales más debatidas del panorama político nacional.
Minutos después de conocer la resolución de la Corte Suprema de Justicia, el exmandatario rompió el silencio ante la opinión pública para manifestar el profundo impacto emocional que, a su juicio, las acusaciones generaron en su círculo íntimo, señalando directamente a los promotores de la causa.

En sus declaraciones públicas, Hernández aseveró con firmeza que los artífices del proceso judicial buscaron su destierro definitivo del país y la ruina patrimonial de sus seres queridos, denunciando lo que calificó como una confabulación orientada a quebrantar la estabilidad de su familia.
El sobreseimiento definitivo dictado por la judicatura ordinaria desactiva los señalamientos enmarcados en el caso Pandora II, permitiendo al exjefe de Estado exonerarse de las medidas cautelares que le impedían la libre movilización dentro y fuera del territorio hondureño desde el inicio de las indagatorias.
Con este desenlace jurídico, el exgobernante cierra temporalmente un capítulo crucial ante los tribunales de justicia, mientras diversos sectores de la sociedad continúan discutiendo las implicaciones políticas y el impacto institucional de un fallo que redefine el escenario judicial del país.



