
Tegucigalpa.- En el marco del inicio del Mes de la Patria, el expresidente de la república Manuel Zelaya ha alzado la voz para advertir sobre lo que califica como un asedio sistemático contra el patrimonio estratégico del Estado, apuntando directamente a las recientes decisiones legislativas en torno a la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).
Durante sus declaraciones públicas, el exmandatario argumentó que las normativas aprobadas en el Congreso Nacional replican esquemas de enajenación económica que debilitan el rol protector de las instituciones públicas, transfiriendo el control de los servicios esenciales hacia corporaciones privadas bajo un clima de marcada polarización política y social.
Asimismo, el análisis expuesto por Zelaya profundiza en la discusión sobre la injerencia de factores geopolíticos y decisiones externas en la dinámica interna de la república, elementos que, a su juicio, erosionan la estabilidad democrática y la autodeterminación institucional del país centroamericano.
La coyuntura señalada por el exgobernante también pone bajo la lupa procesos judiciales recientes contra mandos militares y figuras públicas, los cuales son interpretados como mecanismos de presión que limitan el disenso y profundizan la desconfianza ciudadana en el sistema de justicia.

Frente a este panorama de tensiones estructurales, el pronunciamiento enfatiza que, más allá de las transformaciones normativas o la fragmentación administrativa, persiste una resistencia social decidida a salvaguardar la titularidad estatal sobre los recursos estratégicos de la nación.



