
La capital hondureña necesita que las lluvias se mantengan de forma sostenida durante septiembre para lograr una recuperación significativa de los niveles de los embalses que abastecen de agua potable a Tegucigalpa y Comayagüela.
Así lo advirtió este lunes Julio Quiñónez, jefe de Gestión de Riesgos de la Alcaldía Municipal del Distrito Central, quien explicó que las autoridades mantienen la expectativa de que las precipitaciones mejoren durante la segunda mitad del mes.
La situación de los embalses continúa siendo una preocupación debido a los bajos niveles de almacenamiento y a la condición de extrema sequedad que presentan los suelos en las zonas de las cuencas.
Autoridades esperan más lluvias a mediados de septiembre
Quiñónez señaló que los pronósticos meteorológicos apuntan a una mejora de las precipitaciones a mediados de septiembre, escenario que permitiría comenzar a recuperar parte del agua perdida en las principales fuentes de abastecimiento.
Sin embargo, el funcionario advirtió que las próximas semanas serán determinantes para conocer si las condiciones climáticas permitirán mejorar la situación de los embalses.
“Nos preocuparía mucho que para el 10 y el 15 de septiembre no esté lloviendo”, manifestó.
La falta de lluvias durante ese período obligaría a las autoridades a analizar nuevamente las medidas implementadas para garantizar la distribución del agua potable en la capital.
Racionamiento podría extenderse a 12 días
Actualmente, el esquema de distribución de agua en Tegucigalpa y Comayagüela contempla una programación de aproximadamente cada nueve días.
No obstante, Quiñónez explicó que, si las precipitaciones no mejoran y los niveles de los embalses continúan descendiendo, sería necesario evaluar la posibilidad de ampliar el intervalo hasta 12 días.
La medida dependería de las condiciones de almacenamiento y de la disponibilidad del recurso para atender la demanda de la población.
Por ello, las autoridades mantienen el monitoreo de las fuentes de abastecimiento y esperan que las lluvias permitan evitar un escenario de mayor restricción.
Suelos secos dificultan recuperación de los embalses
Otro de los factores que preocupa a las autoridades es el estado de los suelos después del período prolongado de sequedad.
Según explicó Quiñónez, cuando comiencen las lluvias, una parte importante del agua no llegará inmediatamente a las cuencas que alimentan las represas.
Las estimaciones indican que entre el 25 % y el 30 % del agua podría perderse inicialmente, antes de comenzar a contribuir de manera efectiva a la recuperación de los embalses.
Esto significa que no bastaría con registrar lluvias aisladas o de corta duración. Para mejorar los niveles de almacenamiento se requiere que las precipitaciones sean constantes y permitan que los suelos recuperen gradualmente su humedad.
Concepción y Los Laureles, claves para el abastecimiento
Las autoridades esperan que las precipitaciones permitan recuperar progresivamente las cuencas que abastecen los embalses La Concepción y Los Laureles, dos fuentes fundamentales para el suministro de agua potable en el Distrito Central.
La recuperación dependerá tanto de la cantidad de lluvia como de su distribución durante las próximas semanas.
Por esa razón, la expectativa está puesta en que septiembre registre precipitaciones progresivas y sostenidas, capaces de generar escorrentía y contribuir al almacenamiento de agua.
Mientras tanto, las autoridades continuarán evaluando los niveles de los embalses y las condiciones meteorológicas para determinar si será necesario modificar nuevamente el calendario de distribución.
La evolución de las lluvias durante las próximas semanas será determinante para conocer si Tegucigalpa puede avanzar hacia una recuperación de sus reservas de agua o si, por el contrario, deberá enfrentar un período más prolongado de restricciones en el suministro.



