
Estados Unidos.- La selección de Suiza registró su primera victoria en la Copa del Mundo 2026 tras imponerse con una contundente goleada de 4-1 ante su similar de Bosnia. El combinado helvético afrontó el compromiso con la mentalidad clara de que solo los tres puntos les darían la calma necesaria para posicionarse en los puestos altos de la tabla de su grupo, reflejando esa intensidad en el terreno de juego desde los primeros compases del encuentro.
En la primera mitad, las asociaciones ofensivas de Dan Ndoye y Breel Embolo se convirtieron en la peor pesadilla de la línea defensiva bosnia, generando constantes ocasiones de peligro. A pesar del dominio suizo, el cerrojo del rival se mantuvo firme durante los primeros 45 minutos, obligando a los dirigidos por el cuerpo técnico helvético a mover sus piezas en el banquillo para romper la paridad en el complemento.

Vendaval ofensivo y efectividad desde el banquillo
La segunda parte del cotejo internacional desató una auténtica fiesta de goles para la escuadra roja:
- Apertura del marcador: El atacante Neftali Manzambi, quien ingresó de cambio, fue el encargado de abrir el marcador para poner el 1-0 transitorio en el marcador.
- Golpe de Vargas: Diez minutos después de la primera anotación, Rubén Vargas —quien también había iniciado el duelo desde el banquillo de suplentes— estiró la ventaja para colocar el 2-0 a favor de Suiza.
- Doblete de Manzambi: Cumplidos ya los 90 minutos reglamentarios del compromiso, Manzambi volvió a aparecer en el área rival para firmar su doblete de la jornada y el 3-0 provisional.
- Descuento de la honra: Bosnia no bajó los brazos a pesar de la adversidad y logró maquillar un poco el resultado definitivo por medio de un solitario gol de Ermin Mahmic.
Sentencia desde el punto penal en el último suspiro
Cuando el partido agonizaba y se jugaban los segundos finales del tiempo de descuento, el árbitro central decretó una pena máxima a favor de los suizos. El experimentado mediocampista y capitán Granit Xhaka asumió la responsabilidad y transformó el disparo desde los once metros con total frialdad, poniendo la guinda al partido con el 4-1 definitivo justo antes del pitido final. Con este trascendental triunfo, Suiza suma tres unidades fundamentales y empieza a dibujar su clasificación a la siguiente ronda del torneo mundialista, mientras que Bosnia queda contra las cuerdas y obligada a sumar en su próxima presentación.



