
Tegucigalpa.- En un gesto cargado de simbolismo sobre su visión de servicio, el presidente de Honduras, Nasry “Tito” Asfura, ha ordenado retirar el tradicional retrato presidencial de las oficinas gubernamentales. En su lugar, el mandatario ha dispuesto que se coloque una reflexión inspirada en Mahatma Gandhi, buscando enviar un mensaje de humildad y enfoque en la gestión pública por encima de la figura personal.
Del personalismo al servicio: El cambio en el protocolo
La decisión rompe con décadas de tradición protocolaria en Honduras, donde la imagen del titular del Ejecutivo suele ocupar un lugar central en cada despacho del Estado. Según fuentes cercanas a la Presidencia, Asfura busca priorizar los valores éticos sobre la imagen política:
- Fomento de la humildad: La sustitución del retrato por una oración busca recordar a los funcionarios que su labor es un servicio temporal al pueblo y no un ejercicio de culto a la personalidad.
- Valores universales: La elección de un texto de Gandhi refleja un enfoque en la paz, la integridad y la honestidad como pilares de su administración.
- Mensaje de austeridad: Aunque el costo de los retratos es mínimo, el cambio simboliza una política de “menos imagen y más trabajo”, lema recurrente desde su etapa como alcalde de la capital.
La oración de Gandhi: Guía para la administración pública
El texto que ahora colgará en las paredes de las instituciones del Estado es una plegaria que invoca la sabiduría para decir la verdad, la fuerza para admitir errores y el coraje para servir a los demás. Asfura ha manifestado en diversas ocasiones que su administración se centrará en resultados tangibles y no en la parafernalia del poder, una postura que ha generado diversas reacciones entre analistas y la ciudadanía.
Impacto en la burocracia estatal
La orden presidencial ya ha comenzado a ejecutarse en las principales secretarías de Estado y direcciones generales. Este cambio no solo altera la estética de las oficinas públicas, sino que pretende influir en la cultura organizacional de los empleados estatales, recordándoles diariamente la responsabilidad ética de sus cargos. Sectores de la oposición han tomado la medida con cautela, señalando que, más allá de los símbolos, lo que el país espera son las reformas estructurales prometidas en campaña.



