
Tegucigalpa.- Una grave crisis de abastecimiento de medicamentos e insumos médicos mantiene en alerta máxima al sistema sanitario público de Honduras, luego de que profesionales de la medicina denunciaran públicamente la total falta de anestesia general en los hospitales del país, una situación que está provocando la suspensión masiva de procedimientos quirúrgicos.
El doctor Fredy Portillo señaló con profunda preocupación que los centros hospitalarios públicos únicamente cuentan en la actualidad con anestesia raquídea, la cual se utiliza exclusivamente para intervenciones en la parte inferior del cuerpo, careciendo por completo del anestésico general indispensable para cirugías de mayor complejidad y de urgencia.
«Tenemos quirófanos vacíos, sin ninguna programación. A nivel nacional en los hospitales de Honduras no tenemos anestesia para que el paciente pueda recibir una anestesia general; únicamente tenemos anestesia raquídea, que es dormir de la cintura para abajo», denunció el galeno a través de un video difundido en las redes sociales.
El especialista explicó que esta deficiencia afecta de manera directa a los pacientes que requieren operaciones en miembros superiores, intervenciones de vesícula biliar y otros procedimientos especializados que no pueden realizarse sin la sedación general, generando un retraso alarmante en la atención médica nacional y cuestionando la falta de respuesta oficial de las autoridades de la Secretaría de Salud (Sesal).
Por su parte, el doctor y diputado Carlos Umaña confirmó que paralelamente existe una «crisis aguda» de fentanilo en la red hospitalaria estatal, un fármaco considerado estrictamente esencial tanto para los quirófanos como para las unidades de cuidados intensivos, detallando que el desabastecimiento responde a problemas derivados en el manejo de las importaciones del medicamento.
Finalmente, los médicos del sistema público exigieron a las autoridades de Salud adoptar medidas urgentes e inmediatas para resolver esta escasez crítica y garantizar la adquisición de los insumos necesarios, evitando que miles de pacientes continúen esperando indefinidamente por cirugías que salvan vidas, mientras la Sesal aún no se pronuncia de manera oficial al respecto.



