
Tegucigalpa.- El Gobierno de Honduras ha dado un paso significativo hacia el fortalecimiento de la transparencia estatal con el inicio de las jornadas de articulación para el diseño de una Política Pública Anticorrupción. El proceso, liderado por la Procuraduría General de la República (PGR), busca unificar esfuerzos institucionales para combatir de manera sistémica las irregularidades en la administración pública.

Articulación estratégica e institucional
La iniciativa cuenta con la participación activa de actores clave de la sociedad civil y el Estado para garantizar un enfoque robusto:
- Colaboración con el CNA: El Procurador General, Dagoberto Aspra Iglesias, participó en una mesa de trabajo junto al Consejo Nacional Anticorrupción (CNA) para delinear las bases de esta nueva política nacional.
- Capacidad de respuesta: El objetivo central es dotar al Estado de mejores herramientas no solo para la prevención, sino también para la investigación y sanción efectiva de actos ilícitos.
- Defensa del patrimonio: Se enfatizó que este marco normativo será fundamental para la recuperación de activos y la reparación de los daños causados por el uso indebido de fondos públicos.

Ejes fundamentales del proyecto
La propuesta de política pública se sostiene sobre cuatro pilares estratégicos diseñados para blindar las instituciones:
- Integridad y Transparencia: Implementación de mecanismos de control interno y rendición de cuentas en todas las dependencias gubernamentales.
- Participación Ciudadana: Fomento de la vigilancia social como pieza clave para la detección temprana de posibles actos de corrupción.
- Fortalecimiento Legal: La PGR reafirma su compromiso con la defensa del interés nacional, asegurando que cada acción esté alineada con el respeto a la legalidad y el estado de derecho.

Esta nueva política pública pretende consolidar una estructura estatal más confiable, donde la transparencia deje de ser una opción y se convierta en el estándar de gestión para el beneficio de toda la sociedad hondureña.



