
Tegucigalpa.- La aprobación de las reformas al subsector eléctrico se encuentra estancada en el Congreso Nacional debido a la marcada división y falta de consenso entre las principales fuerzas políticas del país. El avance del proyecto requiere de alianzas estratégicas para alcanzar los 65 votos necesarios según el trámite establecido dentro de la cámara legislativa.
La bancada del Partido Liberal mantiene una postura distante frente a la iniciativa impulsada por el Partido Nacional, argumentando que las modificaciones requieren un análisis profundo y sin prisas para evitar perjuicios operativos en el sistema energético estatal. Los diputados liberales señalaron que se reunirán para unificar criterios y presentar un documento unificado basado en las propuestas individuales de sus congresistas.
Por su parte, el bloque legislativo de Libertad y Refundación (Libre) señaló que cualquier cambio a la normativa debe priorizar de manera absoluta la protección de los bienes patrimoniales de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), responsabilizando además a las administraciones pasadas por el deterioro financiero acumulado. Este sector opositor anunció que presentará observaciones directas durante la discusión general en el pleno.
Ante este panorama de contrapropuestas y la necesidad de alcanzar los acuerdos requeridos, las autoridades del Partido Nacional al interior del Congreso se mantienen a la espera de las iniciativas de las demás bancadas para continuar con los análisis. Debido a la importancia del tema para el país, se prevé que el proceso de debate y cabildeo se prolongue.



