
El luto y la consternación continúan marcando a la Policía Nacional tras el trágico accidente de tránsito ocurrido en el sector de El Rodeo, Comayagua, donde siete agentes perdieron la vida cuando regresaban a Tegucigalpa en un autobús institucional.
Este jueves, las instalaciones de la Unidad Departamental de Policía en Danlí se convirtieron en escenario de emotivas despedidas, donde familiares, amigos, compañeros de armas y ciudadanos acudieron para rendir homenaje a los uniformados fallecidos.
Entre oraciones, lágrimas y muestras de solidaridad, los seres queridos de las víctimas pidieron fortaleza para afrontar una pérdida que califican como irreparable.

Dolor y tristeza durante las honras fúnebres
Los féretros de los agentes fueron recibidos con honores en la sede policial, donde se realizaron actos de despedida antes de ser trasladados a sus comunidades de origen.
La escena estuvo marcada por el profundo dolor de familiares que aún intentan comprender la tragedia que arrebató la vida de los uniformados.
Uno de los familiares del agente Adonis Vallecillo expresó que la noticia dejó devastada a toda la familia y aseguró que todavía resulta difícil aceptar lo ocurrido.
Según relató, el joven era una persona dedicada a su trabajo, respetuosa y comprometida con el servicio policial, cualidades que le permitieron ganarse el cariño de compañeros y amigos.
Además, pidió a las autoridades realizar una investigación exhaustiva para esclarecer las circunstancias del accidente y determinar si existió algún grado de responsabilidad.

Exigen justicia por los policías fallecidos
Mientras avanzan las investigaciones, familiares de las víctimas coinciden en que esperan respuestas claras sobre lo sucedido.
El accidente, que según los informes preliminares habría sido provocado por una maniobra imprudente de una grúa de carga pesada, dejó una profunda herida entre quienes compartían diariamente con los agentes.
Los allegados de los uniformados manifestaron que, de confirmarse negligencia en el hecho, esperan que la ley actúe y que los responsables enfrenten las consecuencias correspondientes.
Una hija queda sin su madre
Entre las historias que más han conmovido a la población se encuentra la de la agente Keylin Benavides.
Su padre, visiblemente afectado por la tragedia, expresó que la pérdida representa uno de los momentos más difíciles que ha enfrentado su familia.
Con la voz entrecortada, reconoció que el dolor es inmenso, pero afirmó que intentan encontrar fortaleza en medio de la adversidad.
Familiares y amigos destacaron que la agente deja una niña de apenas ocho años en la orfandad, una situación que ha incrementado el sufrimiento entre sus seres queridos.
La pequeña ahora enfrentará la vida sin la compañía de su madre, quien dedicó parte de su vida al servicio de la ciudadanía hondureña.
Trasladan cuerpos a sus comunidades de origen
Luego de los actos realizados en Danlí, los cuerpos de los agentes comenzaron a ser trasladados hacia diferentes comunidades del país para recibir sepultura.
En el caso de Keylin Benavides, sus familiares informaron que será velada en la comunidad de Buenos Aires, El Porvenir, donde amigos, vecinos y familiares le darán el último adiós.
Las autoridades policiales mantienen el acompañamiento a las familias afectadas, brindando apoyo durante los actos fúnebres y coordinando los homenajes póstumos a los uniformados.



