
Tegucigalpa.- Las autoridades competentes desvincularon formalmente al comerciante Josué Salomón Castillo de las versiones que circulaban sobre la presunta utilización de carne de perro en la preparación de alimentos en su establecimiento de comida en el municipio de Siguatepeque, departamento de Comayagua.
El propietario del negocio de tacos y platillos populares, quien recientemente recuperó su libertad tras una intervención policial motivada por denuncias vecinales sobre malos olores, explicó que el deceso de uno de sus caninos se debió a un accidente doméstico mientras se encontraba en un centro hospitalario atendiendo una emergencia de salud de su hija.
Tras la inspección efectuada en el inmueble, los cuerpos de seguridad confirmaron que no existen evidencias que relacionen los restos de los animales hallados en el patio con la elaboración de la comida, respaldando el comerciante sus operaciones mediante facturas de compra de insumos en establecimientos autorizados.
No obstante, el emprendedor denunció haber sido objeto de agresiones verbales, descalificaciones públicas y temor generalizado por salir a abastecerse de materia prima, lamentando el impacto adverso que el malentendido ha generado en su fuente de ingresos familiar a pesar de continuar operando con normalidad.



