
Tegucigalpa.- La consejera presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Cossette López, envió un contundente mensaje a la clase política hondureña tras la reciente destitución del fiscal general mediante juicio político. López advirtió que la situación de inestabilidad vivida en el último año no debe repetirse y enfatizó que, bajo ninguna circunstancia, el país debe aceptar un escenario de impunidad o de “olvido” institucional.

Exigencia de rendición de cuentas
Para la funcionaria, los cambios en las titularidades de los entes operadores de justicia deben venir acompañados de un análisis profundo sobre las actuaciones pasadas:
- Responsabilidad ineludible: López señaló que no puede haber un “borrón y cuenta nueva”, insistiendo en que cada funcionario debe asumir las consecuencias de sus actos y de la gestión realizada durante su periodo.
- Interés en el proceso: La consejera reveló que le hubiera gustado participar activamente como testigo en el juicio político contra Johel Zelaya, para aportar elementos que consideraba pertinentes sobre el manejo de la justicia en relación con los temas electorales.
- Lecciones aprendidas: Subrayó que la crisis política del último año debe servir como un precedente para fortalecer la institucionalidad y evitar que los intereses partidarios sigan interfiriendo en el correcto funcionamiento del Estado.

La postura de la consejera surge en un momento de alta tensión, donde su nombre también ha estado en el centro del debate debido a las denuncias de presuntos audios presentados por su compañero Marlon Ochoa. Con estas declaraciones, López reafirma su posición de no ceder ante presiones y de exigir que la justicia actúe con transparencia frente a los recientes cambios en el Ministerio Público.



