
Tegucigalpa, Honduras. La Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC) concluyó que el derrumbe ocurrido en el parque empresarial de La Cañada, ubicado en las inmediaciones del Anillo Periférico, que dejó tres personas fallecidas y varias bodegas destruidas, fue provocado por una combinación de deficiencias en los métodos constructivos, modificaciones al terreno y la ausencia de obras de mitigación.
Así lo establece el Informe Ejecutivo de Evaluación Preliminar elaborado por la Gerencia de Evaluación de Riesgos, documento que analiza las condiciones del talud donde ocurrió la caída masiva de rocas el pasado 23 de junio de 2026.
Derrumbe destruyó bodegas y dejó tres víctimas
Según el informe, el colapso ocurrió alrededor de las 7:20 de la mañana, cuando una caída súbita de rocas destruyó por completo dos bodegas y sus áreas administrativas, además de causar daños estructurales en otros inmuebles del complejo empresarial.
Durante la emergencia, decenas de personas quedaron atrapadas entre los escombros. Más de 20 trabajadores lograron ser rescatados con vida, mientras que tres personas permanecieron desaparecidas hasta que sus cuerpos fueron recuperados durante las labores de búsqueda que finalizaron la noche del 25 de junio.
Modificaciones al terreno aumentaron el riesgo
La evaluación técnica señala que el área originalmente era considerada de baja susceptibilidad a movimientos de ladera. Sin embargo, las intervenciones realizadas durante el desarrollo del sector modificaron considerablemente las condiciones naturales del terreno.
El documento detalla que desde finales de la década de los noventa comenzaron movimientos de tierra relacionados con la construcción del Anillo Periférico y, posteriormente, con el desarrollo del complejo de bodegas.
Los especialistas identificaron cortes verticales de aproximadamente 50 metros de altura, ejecutados sin obras adecuadas de estabilización, drenaje o protección del talud. Además, se indica que algunas de estas intervenciones no cuentan con registros de permisos de construcción.
Fracturas, filtraciones y vegetación agravaron la inestabilidad
El informe explica que el colapso no obedeció a una sola causa, sino a la combinación de varios factores.
Entre ellos se mencionan la alteración de cauces naturales, la falta de sistemas para controlar las aguas lluvias, la presencia de fracturas en la roca, filtraciones de agua y el crecimiento de raíces dentro de las grietas del talud.
Todos estos elementos aceleraron el proceso de erosión y debilitaron progresivamente la estructura del terreno hasta provocar el desprendimiento de grandes bloques de roca.
Riesgo fue catalogado como alto y de origen antrópico
La AMDC concluyó que el sitio presenta un riesgo alto de origen antrópico, es decir, generado principalmente por la intervención humana sobre el terreno.
El informe sostiene que los métodos constructivos utilizados fueron deficientes al no estar respaldados por estudios geológicos, geotécnicos y de estabilidad de taludes que permitieran diseñar medidas de mitigación adecuadas antes de desarrollar las obras.
Ordenan estudios y obras antes de reabrir la zona
Como parte de las recomendaciones, las autoridades establecieron que antes de rehabilitar las áreas afectadas deberán ejecutarse estudios especializados sobre la estabilidad del talud y desarrollarse obras de mitigación.
Entre las medidas planteadas figuran la remoción controlada de los bloques inestables, construcción de sistemas de drenaje, estabilización mediante anclajes, protección contra la erosión y control de las aguas lluvias.
Asimismo, algunas bodegas permanecerán con restricciones de operación hasta que especialistas certifiquen que el terreno ofrece condiciones seguras para trabajadores y visitantes. El informe advierte que, si estas acciones no se ejecutan, deberá mantenerse restringido el uso y funcionamiento de los inmuebles ubicados en la zona de riesgo.



