
El alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, señaló que la crisis del agua se ha convertido en la principal prioridad de su administración, debido a la reducción en los niveles de los principales embalses que abastecen a la capital.
Durante su participación en el podcast “2 que 3”, conducido por el periodista Dennis Andino, el edil hizo un balance de sus primeros seis meses al frente de la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC) y explicó las medidas que se están implementando para atender la emergencia hídrica.
Zelaya reconoció que recibió una municipalidad con una situación financiera complicada, pero aseguró que su administración ha optado por concentrarse en buscar soluciones a los problemas que enfrenta la ciudad.
“El agua es lo más importante para la ciudad”
El alcalde sostuvo que, aunque existen otros problemas importantes como el transporte, la infraestructura y la limpieza, actualmente el abastecimiento de agua representa el mayor desafío para Tegucigalpa y Comayagüela.
Explicó que la situación está relacionada con las condiciones de sequía que afectan a diferentes regiones y que han reducido la disponibilidad del recurso.
“Podemos tener todo lo demás (…) pero si no hay agua, estamos fritos. No podemos vivir sin agua”, afirmó Zelaya durante la entrevista.
Según el alcalde, los niveles de los embalses reflejan la gravedad de la situación. Los Laureles se encuentra alrededor del 39 % de su capacidad, mientras que La Concepción ronda el 30 %, según los datos expuestos durante el programa.
Más de 4 millones de galones de agua entregados
Ante la emergencia, la AMDC ha recurrido a la distribución de agua mediante cisternas en diferentes sectores de la capital.
Zelaya detalló que hasta el momento se han entregado más de 4 millones de galones de agua de manera gratuita, mediante más de 1,600 viajes destinados a diferentes puntos, entre ellos colonias, hospitales, mercados y centros educativos.
El alcalde explicó que la situación es particularmente complicada en sectores donde las familias dependen de la compra de agua mediante barriles.
En algunas zonas, dijo, los habitantes pagan alrededor de 80 o 85 lempiras por barril, mientras que en sectores donde el traslado es más complicado el costo puede llegar hasta los 150 lempiras.
Reparación de fugas, otra de las prioridades
Zelaya también llamó a la población a colaborar con el ahorro del recurso y a reparar fugas dentro de sus viviendas.
Explicó que aproximadamente 40 % del agua que sale de La Concepción no llega a los hogares debido a pérdidas en el sistema, por lo que reparar tuberías y fugas constituye una de las acciones importantes para reducir el desperdicio.
El alcalde pidió a los capitalinos revisar llaves, sanitarios y tuberías que presenten fugas para evitar que se siga desperdiciando agua durante la emergencia.
AMDC habilitará nuevos pozos
Como parte de las alternativas para reducir la presión sobre los embalses, la municipalidad trabaja en la habilitación y perforación de pozos.
Zelaya informó que encontraron un pozo en el sector de la antigua Penitenciaría Central, con una capacidad aproximada de 110 galones por minuto.
La intención es utilizarlo para llenar cisternas y distribuir agua en sectores cercanos al centro de la capital. Según explicó, podría permitir atender a unas 8,500 personas de zonas como El Bosque, El Picachito y Buenos Aires.
Además, mencionó otro pozo localizado en Los Almendros, con una capacidad estimada de 300 galones por minuto, que sería conectado directamente al sistema para abastecer viviendas y comercios de ese sector, Boulevard Morazán y zonas cercanas.
La Alcaldía contempla habilitar una batería de 15 pozos como parte de la estrategia para enfrentar la escasez.
San José, una de las apuestas para garantizar agua
Entre los proyectos de infraestructura mencionados por Zelaya está la represa San José, cuya construcción había permanecido paralizada durante aproximadamente 18 meses.
El alcalde señaló que los trabajos fueron reactivados y que actualmente el proyecto registra alrededor de 48 % de avance, con una proyección de finalización para 2028.
Zelaya reconoció que esta obra no resolverá por sí sola la emergencia actual, por lo que la capital deberá enfrentar los próximos meses con medidas como distribución de agua, reparación de fugas y habilitación de pozos.
También analizan otras represas y reservorios
El alcalde adelantó que se analizan otros proyectos destinados a aumentar la capacidad de almacenamiento de agua para el Distrito Central.
Entre las alternativas mencionó Quiebra Montes, Río del Hombre y un reservorio en La Tigra.
Sobre este último proyecto, explicó que la zona ya produce agua, pero el problema está en que no existe suficiente capacidad para almacenarla. Por ello, consideró necesario construir un reservorio que permita aprovechar mejor ese recurso.
Zelaya también destacó un proyecto de modernización del sistema de agua que contempla una inversión aproximada de 4,000 millones de lempiras durante cinco años, con apoyo de organismos internacionales, para reparar fugas, sustituir tuberías antiguas y mejorar los sistemas de medición.
“Hay que prepararnos para lo peor”
El alcalde advirtió que la crisis hídrica podría extenderse más allá de 2026 y alcanzar también el próximo año si las condiciones climáticas no mejoran.
Por ello, insistió en la necesidad de prepararse con anticipación y desarrollar nuevas fuentes y sistemas de almacenamiento.
Zelaya consideró que la solución de fondo no consiste únicamente en esperar que lleguen las lluvias, sino en aumentar la capacidad de la capital para captar y almacenar agua.
En ese sentido, sostuvo que la construcción de nuevas obras de infraestructura será fundamental para evitar que Tegucigalpa vuelva a enfrentar una crisis similar en el futuro.
Piden a capitalinos ahorrar agua
Mientras avanzan las obras y las medidas de emergencia, Zelaya pidió a los habitantes del Distrito Central hacer un uso responsable del agua.
El alcalde sostuvo que la respuesta debe ser compartida entre las autoridades y la población, especialmente mientras los niveles de los embalses continúan bajos.
La estrategia municipal contempla mantener la distribución gratuita, reparar fugas, habilitar pozos y avanzar en proyectos de almacenamiento, mientras se busca una solución de largo plazo para el abastecimiento de agua en la capital.



