
En medio de escenas de profundo dolor, familiares, amigos y vecinos despidieron este lunes a los cuatro primos asesinados en La Ceiba, departamento de Atlántida, mientras reiteraron su exigencia de justicia y rechazaron cualquier señalamiento que los vincule con estructuras criminales.
Las víctimas fueron identificadas como Diego Canelas, de 22 años; Dylan Mateo Canelas, de 13; además de Daniel Canelas y Kevin Magdiel Canelas, quienes fueron sepultados tras la entrega de sus cuerpos por parte de Medicina Forense.
Durante las honras fúnebres, el ambiente estuvo marcado por el llanto, la consternación y los llamados para que las autoridades esclarezcan el crimen y capturen a los responsables.
Familias rechazan que los jóvenes estuvieran ligados al crimen
En medio del sepelio, los familiares insistieron en que los cuatro primos eran jóvenes dedicados a su fe y negaron que tuvieran vínculos con grupos delictivos, como ha trascendido en algunas versiones.
Afirmaron que desde niños asistían a la iglesia y participaban activamente en actividades religiosas como Testigos de Jehová, por lo que consideran injusto que se pretenda relacionarlos con estructuras criminales.
“Ninguno de ellos perteneció a una pandilla. Desde pequeños crecieron juntos en la iglesia, eran jóvenes colaboradores y comprometidos con la predicación de la palabra de Dios“, expresó uno de sus familiares durante el funeral.
Asimismo, señaló que todos residían frente a un templo religioso en la colonia San Judas de La Ceiba, donde eran ampliamente conocidos por su participación en la congregación.
Habrían sido engañados antes de desaparecer
De acuerdo con la versión brindada por los familiares, los cuatro jóvenes salieron el pasado viernes convencidos de que asistirían a una reunión donde compartirían actividades relacionadas con su fe.
Según explicaron, fueron invitados a una supuesta cena en la que participarían en la predicación de la palabra de Dios, pero después de ese momento se perdió todo contacto con ellos.
Horas más tarde fueron reportados como desaparecidos y, durante la noche del sábado, sus cuerpos fueron localizados en diferentes puntos de la ciudad.
Hasta ahora, las autoridades no han informado oficialmente quiénes los citaron ni cuál habría sido el motivo del múltiple crimen.
Exigen una investigación sin especulaciones
Durante el cortejo fúnebre, familiares y amigos pidieron a las autoridades desarrollar una investigación objetiva que permita identificar a los responsables y esclarecer qué ocurrió desde el momento en que los jóvenes salieron de la actividad religiosa.
También solicitaron que el caso no sea contaminado con versiones que, a su juicio, afectan la memoria de las víctimas y aumentan el dolor de sus seres queridos.
“Eran muchachos de bien, no pertenecían a ninguna estructura criminal. No aceptamos esa versión porque todos eran miembros activos de una iglesia“, manifestó otra de las familiares, visiblemente afectada.



