
Tegucigalpa, Honduras. El anuncio del regreso de Juan Orlando Hernández al país sigue generando reacciones en la clase política hondureña. Esta vez fue el expresidente Porfirio Lobo Sosa, quien aseguró que no tiene ningún interés en mantener una relación personal con el exgobernante y afirmó que jamás volverán a ser amigos.
En declaraciones a medios de comunicación, Lobo fue enfático al afirmar que no existe posibilidad de reconciliación entre ambos y atribuyó esa postura a situaciones del pasado que, según dijo, afectaron directamente a su familia.
“Le hizo mucho daño a mi familia”
El exgobernante, quien dirigió el país entre 2010 y 2014, manifestó que la relación con Hernández quedó completamente rota.
“En lo personal no es amigo mío, nunca vamos a ser amigos, jamás. Él le hizo mucho daño a mi familia“, expresó.
Con estas declaraciones, Lobo dejó clara su posición frente al exmandatario, descartando cualquier acercamiento pese a que ambos pertenecieron al Partido Nacional.
Asegura que el tema se ha sobredimensionado
Durante la entrevista, Lobo consideró que la discusión sobre su relación con Hernández ha recibido más atención de la necesaria y estimó que ese debate no aporta al análisis de los principales problemas que enfrenta el país.
Asimismo, afirmó que no tiene intención de alimentar confrontaciones públicas ni de polemizar sobre asuntos personales.
“Es un asunto que a mí, en lo personal, no me interesa“, reiteró.
Prefiere mantenerse al margen
El expresidente también indicó que ha optado por mantenerse alejado de los escenarios políticos relacionados con Hernández y su círculo cercano.
Según explicó, esa distancia también abarca la dinámica interna del Partido Nacional y cualquier actividad vinculada con el entorno del exmandatario.
Evitó pronunciarse sobre los procesos judiciales
Consultado sobre la situación legal que enfrenta Juan Orlando Hernández, Lobo evitó emitir una valoración directa sobre los procesos judiciales.
No obstante, señaló que el contexto político influye en la forma en que este tipo de casos se desarrollan en Honduras.
Finalmente, insistió en que su postura es mantener una separación total respecto a cualquier vínculo personal o político con el expresidente.



