
Honduras.- Diversas organizaciones y grupos campesinos protagonizaron una serie de intensas jornadas de protesta de manera simultánea en los municipios de El Progreso, el departamento de Colón y el departamento de La Paz. Las movilizaciones buscan frenar lo que los dirigentes consideran una sistemática ola de vulneraciones a los derechos humanos y territoriales de las familias del campo, exigiendo de forma enérgica que se detenga la persecución judicial en las zonas rurales del país.
Los manifestantes aseguraron que las acciones de presión surgen como una respuesta organizada ante la presunta vulneración de sus derechos fundamentales. En ese sentido, demandaron la intervención inmediata de las altas autoridades del Gobierno para que se instalen mesas de diálogo que permitan atender y resolver cada uno de sus históricos reclamos sociales.

Criminalización de la lucha, privatización energética y demandas agrarias
Las consignas de los labriegos durante las tomas de carreteras y plantones se enfocaron en tres ejes principales:
- Fin a la persecución: Exigen un cese inmediato a la criminalización de la protesta social y agraria por parte de los operadores de justicia.
- No a la privatización: Rechazan contundentemente cualquier intento o iniciativa orientada a privatizar la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).
- Seguridad jurídica: Solicitan títulos de propiedad comunales y el respeto a las tierras que actualmente mantienen bajo procesos de recuperación productiva.
- Intervención institucional: Reclaman la presencia de comisiones del Instituto Nacional Agrario (INA) y de la Secretaría de Derechos Humanos para mediar en los conflictos vigentes.
Advierten con agudizar las medidas de presión a nivel nacional
Los líderes comunitarios de las regiones afectadas manifestaron que el abandono estatal y los desalojos violentos han precarizado la vida en las zonas agrícolas, obligándolos a paralizar los ejes viales para hacer escuchar sus demandas. Asimismo, advirtieron que de no recibir una respuesta pronta y formal por parte del Poder Ejecutivo para detener los procesos de judicialización contra los defensores de la tierra, las protestas se extenderán de manera indefinida hacia otros departamentos del territorio nacional. Los colectivos campesinos recalcaron que la defensa de los recursos públicos como la ENEE y el acceso al suelo para la producción de granos básicos son pilares innegociables para garantizar la soberanía alimentaria y el bienestar de los sectores más vulnerables de Honduras.



