
Tokio, Japón. El Gobierno japonés anunció un fuerte incremento en las tasas de expedición de visados para extranjeros, una medida que entrará en vigor el próximo 1 de julio y que representa el primer aumento de este tipo en casi medio siglo.
La decisión contempla elevar hasta en un 400 % el costo de varios tipos de visado, incluyendo los de entrada única y múltiple, como respuesta al aumento de la inflación, la depreciación del yen y los cambios económicos registrados en el país asiático durante los últimos años.
Las autoridades japonesas consideran que las tarifas vigentes habían quedado desactualizadas frente a los costos actuales de gestión y frente a los cobros aplicados por otras economías desarrolladas.
Primer aumento en 48 años
Según informó la agencia de noticias Kyodo, el Ejecutivo japonés aprobó este viernes el incremento de las tasas de visado, convirtiéndose en la primera modificación de este tipo desde 1978.
El cambio más significativo corresponde al visado de entrada única, utilizado por turistas y viajeros que ingresan una sola vez al país.
Actualmente, este documento tiene un costo de 3,000 yenes, equivalentes a aproximadamente 16 euros.
Sin embargo, a partir de julio su precio aumentará hasta los 15,000 yenes, cerca de 81 euros, lo que representa un incremento del 400 %.
También subirán los visados de entrada múltiple
Las autoridades japonesas también aprobaron un aumento para los visados de entrada múltiple, que permiten a los viajeros ingresar al país en varias ocasiones durante un período determinado.
En este caso, la tarifa pasará de 6,000 a 30,000 yenes, es decir, de aproximadamente 32 a 162 euros.
Al igual que ocurre con los visados de entrada única, el incremento será del 400 %.
La medida impactará principalmente a personas que realizan viajes frecuentes por motivos de negocios, estudios, turismo o actividades profesionales.
¿Por qué Japón decidió aumentar las tarifas?
El Gobierno japonés explicó que la decisión responde a factores económicos que han modificado considerablemente los costos administrativos del país.
Entre ellos destacan:
- El aumento generalizado de precios.
- La depreciación del yen frente a otras monedas internacionales.
- Los mayores costos operativos relacionados con los procesos migratorios.
- La necesidad de actualizar tarifas que permanecieron sin cambios durante décadas.
Las autoridades consideran que las tasas actuales ya no reflejan el costo real de los servicios prestados por las oficinas consulares y migratorias.
Gobierno asegura que no afectará el turismo
A pesar del fuerte incremento, el ministro japonés de Asuntos Exteriores, Toshimitsu Motegi, aseguró que el Ejecutivo no espera un impacto inmediato en la llegada de visitantes internacionales.
Durante una conferencia de prensa, el funcionario sostuvo que Japón continúa siendo un destino atractivo para millones de turistas y que el aumento responde a una actualización necesaria dentro de la política migratoria del país.
Las autoridades confían en que el interés por conocer el archipiélago asiático se mantendrá elevado pese al encarecimiento de los trámites migratorios.
Honduras no será afectada por la medida
Una de las principales dudas tras el anuncio ha sido si el incremento afectará a los viajeros hondureños.
La respuesta es no.
Honduras forma parte del programa de exención de visados que Japón mantiene con varias naciones alrededor del mundo.
Esto significa que los ciudadanos hondureños continúan pudiendo ingresar al país bajo las condiciones establecidas en dicho acuerdo sin verse afectados por las nuevas tarifas.
La exención también beneficia a ciudadanos de otros países latinoamericanos como:
- Argentina.
- Brasil.
- Chile.
- Costa Rica.
- República Dominicana.
- El Salvador.
- Guatemala.
- México.
- Panamá.
- Paraguay.
- Perú.
- Uruguay.
Asimismo, España y otras naciones europeas forman parte de este régimen especial.
Japón busca alinearse con otras economías del G7
Otro de los argumentos utilizados por el Gobierno japonés para justificar el aumento es la necesidad de acercar sus tarifas a los estándares aplicados por otros países integrantes del Grupo de los Siete (G7).
Durante años, Japón mantuvo algunos de los costos de visado más bajos entre las principales economías desarrolladas.
Con la actualización aprobada por el Parlamento y el Ejecutivo, las autoridades buscan equiparar sus tasas con las utilizadas por otras naciones industrializadas.



