
Tegucigalpa.- Honduras enfrenta este viernes una crisis ambiental y meteorológica simultánea. Los niveles de contaminación del aire han alcanzado cifras alarmantes en gran parte del territorio nacional, registrando hasta 738 µg/m³ en las zonas norte, centro y occidente. Esta densa capa de humo y partículas se suma a una ola de calor que está elevando las temperaturas a niveles históricos en departamentos como Santa Bárbara.
Crisis de calidad del aire
El monitoreo ambiental revela una situación preocupante para la salud pública, con excepción de una sola región en el extremo este del país:
- Zonas afectadas: El corredor que abarca el norte, centro y occidente del país presenta una calidad de aire “crítica”, con concentraciones de partículas que superan con creces los límites seguros.
- El oasis de pureza: Únicamente la región de La Mosquitia se mantiene con aire limpio, protegida por su densa vegetación y aislamiento geográfico.
- Impacto en la salud: Las autoridades sanitarias recomiendan el uso de mascarillas y evitar actividades al aire libre, especialmente para personas con enfermedades respiratorias, debido a la peligrosidad de los 738 µg/m³ registrados.

Temperaturas extremas y pronóstico
El calor se ensaña particularmente con el occidente del país, mientras que el resto de las regiones mantienen condiciones cálidas y secas:
- Occidente bajo fuego: Santa Bárbara encabeza la lista con una máxima esperada de 39°C, mientras que otras zonas del occidente oscilarán entre los 37°C y 38°C.
- Variación regional: El Valle de Sula alcanzará los 36°C y Olancho los 35°C. En contraste, el centro del país registrará unos 29°C y el sur bajará ligeramente hasta los 34°C.
- Probabilidad de lluvias: Un canal de humedad regional podría generar lluvias aisladas en sectores del sur, occidente y parte del centro, lo que podría ayudar a limpiar levemente la atmósfera en esas áreas. El resto del país permanecerá seco.
Recomendaciones a la población
Ante la combinación de aire contaminado y calor extremo, se insta a la ciudadanía a mantenerse hidratada y protegida del sol. La persistencia de cielos brumosos dificultará la visibilidad en carreteras, por lo que se pide precaución a los conductores. Las autoridades ambientales continúan monitoreando el origen de la contaminación, atribuida en gran medida a incendios forestales y quemas agrícolas que se intensifican con la falta de lluvia.



