
La excandidata presidencial y exfuncionaria de Libre, Rixi Moncada, reapareció con fuertes críticas dirigidas al ministro de Comunicaciones, José Argueta, a quien acusó directamente de “mentir y manipular” la información relacionada con los precios de los combustibles en Honduras.
Durante su pronunciamiento, Moncada aseguró que las cifras oficiales difundidas por el gobierno no reflejan la carga total que paga la población cuando compra combustibles, especialmente en un contexto donde el costo de vida continúa en aumento.
“Ministro, no manipule los datos”
Moncada cuestionó las declaraciones del funcionario y pidió transparencia en la divulgación de la estructura de precios.
“Ministro, no manipule los datos sobre los precios de los combustibles, no mienta”, expresó al considerar que las autoridades deben informar con claridad cuánto del precio final corresponde a impuestos.
Según Moncada, el Estado recibe una recaudación importante por cada galón vendido:
- 26.47 lempiras por gasolina súper
- 22.02 lempiras por gasolina regular
- 11.84 lempiras por diésel
Estas cifras, afirmó, representan una carga tributaria significativa que termina afectando de forma directa el bolsillo de los hondureños.
12.5 millones de galones a la semana: una recaudación millonaria
La exministra también señaló que en el país se consumen alrededor de 12.5 millones de galones de combustible por semana, lo que, sumado a los impuestos que mencionó, genera una recaudación considerable para el gobierno.
En ese sentido, remarcó que el impacto económico continuará siendo fuerte si no se adoptan medidas inmediatas que alivien el precio final en bomba.
“Si no se subsidia, todo seguirá subiendo”
Moncada advirtió que la falta de subsidios o la ausencia de una reducción en los impuestos seguirá trasladando el costo a la economía de las familias hondureñas.
“Los precios de la comida, la energía, el transporte y los medicamentos seguirán subiendo si no se subsidia el precio de los combustibles”, sostuvo.
Sus declaraciones llegan en medio del debate nacional por el alto costo de los carburantes y el impacto en la inflación, un tema que mantiene enfrentados a sectores políticos, económicos y sociales.



