
Las constantes alzas en el precio de los carburantes están afectando directamente el bolsillo de los ciudadanos.
Tegucigalpa. El aumento semanal en los precios de los combustibles genera preocupación por sus efectos en la economía familiar y en el costo de la canasta básica. Muchos hondureños piden a las autoridades un subsidio que alivie el impacto del encarecimiento.
José Sánchez expresó que cada lunes se registra un nuevo incremento y que la población ya no resiste el aumento constante. Señaló que cada vez resulta más caro cargar combustible y solicitó a las autoridades que tomen medidas para apoyar al pueblo. Agregó que el alza continua mantiene incertidumbre sobre el rumbo de los precios.
Sánchez también indicó que la guerra en Medio Oriente influye en los incrementos, pero sostuvo que el gobierno debe buscar mecanismos para ayudar a la población. Explicó que el aumento del combustible eleva el costo de todos los productos y golpea directamente el bolsillo de las familias.
Por su parte, Dani Aguilar afirmó que el incremento semanal resulta cada vez más fuerte y que el encarecimiento se traslada a otros gastos sin control.
Comentó que ahora gasta mucho más para llenar el tanque de su vehículo y que el dinero ya no alcanza para la semana. Detalló que antes circulaba con 350 lempiras y que ahora ni con 600 logra cubrir sus necesidades.
Los incrementos en los combustibles obligan a muchos ciudadanos a buscar alternativas para reducir gastos. Algunos optan por usar el transporte público y otros consideran cambiar el automóvil por una motocicleta, aun cuando el tipo de trabajo exige movilidad constante.



