
Tegucigalpa, Honduras – La comunidad médica y científica de Honduras está de luto tras confirmarse el fallecimiento de la Reyna Durón, reconocida neuróloga y científica que dejó una huella profunda en el sistema de salud y en la divulgación científica del país, especialmente durante la pandemia de COVID-19.
El deceso ocurrió en la capital hondureña y fue confirmado por el doctor Omar Videa, quien lamentó la pérdida de una profesional comprometida con la investigación, la educación en salud y el bienestar de la población.

Una referente científica en tiempos de pandemia
Durante la emergencia sanitaria provocada por el coronavirus, la doctora Durón se convirtió en una de las voces médicas más confiables y constantes para la ciudadanía.
Desde su rol como directora del Observatorio de la COVID-19 de la Universidad Tecnológica Centroamericana (Unitec), impulsó el acercamiento entre la ciencia y la población.

A través de foros, conferencias y entrevistas en medios nacionales, explicó de manera clara y responsable la evolución de la enfermedad, el comportamiento de los contagios y las secuelas neurológicas y físicas que el virus dejaba en muchos pacientes, incluso después de superar la fase aguda.
En reiteradas ocasiones advirtió sobre el aumento de la positividad del COVID-19 en el país y llamó a no bajar la guardia, subrayando la importancia de la prevención y la atención temprana.
Más allá de los datos y análisis científicos, colegas y estudiantes destacan de la doctora Durón su vocación de servicio, su capacidad pedagógica y su compromiso con una ciencia al servicio de la sociedad.



